Columna


Ecología cívica

LIDIA CORCIONE CRESCINI

02 de marzo de 2021 12:00 AM

Muchos se preguntarán qué significa, aunque todos lo sabemos, quizá desconocemos la importancia que esto representa para nosotros seres vivos que pertenecemos al planeta. Resulta difícil entender que hemos desaprovechado todo lo que la naturaleza nos ofrece en relación íntima con ella al disfrutar las bondades que nos otorga siendo tesoros invaluables. Sin embargo no hacemos uso del sentido común para entender de una buena vez las consecuencias nefastas a las que nos someten en el rol consumista sin mesura. El planeta nos está reclamando por su salud maltrecha y nos hemos olvidado que el mayor causante de sus enfermedades es el hombre que, a su vez, es parte fundamental del mismo. La gente no cambia porque les des información. Las recomendaciones para actuar “A lo bien por el ambiente” y leyes pululan mundialmente, es por eso que la razón del cambio radica en el capital social, estrategia que lidera el EPA Cartagena, todos sin excepción tenemos el compromiso de la responsabilidad, aunque hablamos mucho de conciencia, la cual tenemos, lo que olvidamos es la consciencia del mal que hacemos, no somos consecuentes cuando creemos por ejemplo que los cuerpos de agua en Cartagena son sinónimo de basurero, chiquero y malas prácticas. Abrir mutuas posibilidades de mejora, establecimientos encargados para ello, ciudadanos y comunidades es el gran paso para ir logrando cambios. No podemos desfallecer, aunque nuestra cultura refleje que es más fácil tirar basura que recogerla. “La ecología cívica engloba las prácticas que los ciudadanos hacen con relación a los paisajes y entornos desestructurados o en decadencia que tienen a su alrededor”. PSAAP.COM. Cuando nos involucramos en estos lugares, ambos, paisajes y ciudadanía pasamos a transformar a la vez, en interacción y contribuimos a Salvar juntos a Cartagena, todos sin excepción. Comenzar por lo mínimo, basuras, orden, reciclaje, no tala, no quema. Aunque va más allá de un problema social, todos tenemos el compromiso de minimizarlo. Cada comunidad tiene una realidad propia, lo que debemos insistir es que cada persona se reconozca para que pueda reconocer su entorno y así motivarlos a los procesos de cambio. No podemos tirar la toalla porque la salud es de todos, para todos y por una ciudad que le apuesta al desarrollo. Me gusta ver a los jóvenes liderando esta lucha, muchos se indignan antes los atentados ecológicos y trabajan para mejorar el ambiente. Ponte la camiseta por tu ciudad. No a la indiferencia.

*Escritora.

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