Columna


Ecos de ciudad

AMBROSIO FERNÁNDEZ

09 de diciembre de 2022 12:00 AM

Hace unas semanas, Invest In Cartagena y Bolívar, desarrolló un espacio en el que se discutieron algunos temas de relevancia para el futuro de la región. Energía, sostenibilidad e infraestructura turística, fueron los ejes sobre los que giraron los conversatorios o paneles y del que fueron protagonistas importantes empresarios o representantes de gremios y sector público.

Entre las importantes intervenciones hubo una que llamó la atención y que incluso tuvo eco en redes sociales. El empresario Aaron Cohen, presidente de la Promotora Cohen, que entre otras construyó el centro comercial La Serrezuela, y que desarrolla inversiones en otros proyectos del sector turismo, dijo que uno de los mayores obstáculos para promover nuevos negocios en Cartagena era conocer la ciudad, conocer a los cartageneros y entender cómo hacemos las cosas acá, especialmente porque en las construcciones que ha realizado, ha encontrado variados obstáculos, algunos de los cuales no tenían una explicación lógica a la luz de las leyes o trámites que rigen.

Sin duda uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan los inversionistas, es conocer el contexto de cada lugar. Desde entender reglas básicas de cortesía a la hora de tener una cena de negocios, hasta el sistema financiero, de tributación, jurídico, entre otros. Para ayudar a explicar este tipo de detalles hay grupos de consultores o expertos y/o medios especializados en contarles a los inversionistas las características o situaciones especiales en un destino.

Entre más sencillo o ágil sea un ambiente económico y más seguridad jurídica proporcione, será mucho más fácil atraer inversiones para un destino. Aunque esta es ciudad que sigue recibiendo inversión en distintos frentes, varias voces coinciden en que en Cartagena se siguen presentando cuellos de botella para hacer negocios y que esos obstáculos son creados por los mismos cartageneros. A lo que hay que sumar un aparato institucional paquidérmico, que complica aún más las cosas.

En momentos de extrema incertidumbre, por la situación política nacional y los confusos mensajes del gobierno Petro, además de los vientos de recesión económica que soplan desde el exterior, nos corresponde como ciudad redoblar esfuerzos para atraer inversiones. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero los barranquilleros se mueven bastante en esa dirección, porque tal vez, a la hora de entender Cartagena, muchos coinciden que nos encargamos de ponernos zancadillas y de trabajar cada uno por su lado, así todos digamos querer la ciudad con todo el corazón.

Ese desorden y atomización hoy hacen parte de los ecos de ciudad, que suenan en los foros, espacios académicos o en los escritorios sobre los que se toman decisiones de inversión.

TEMAS

  NOTICIAS RECOMENDADAS