Columna


El esplendor de La Cueva

SARA MARCELA BOZZI ANDERSON

05 de julio de 2016 12:00 AM

Los primeros talleristas del seminario sobre el periodismo de opinión en la Obra de Gabriel García Márquez, hicieron una interesante ruta literaria a la casa museo donde se reunían los integrantes del grupo de Barranquilla denominado, “La Cueva”.

La ciudad, casa de la selección, estaba esperando con espíritu festivo la realización del partido entre Chile y Colombia. Todo evocaba las épocas del cinco a cero perpetrado contra Argentina, o el día que nos coronamos campeones de la Copa América en Bogotá.

El bar no era la excepción: había guirnaldas por todas partes, y fotos gigantescas de Gabo, Alvaro Cepeda Samudio, Alejandro Obregón, Germán Vargas y Enrique Grau, donde las estudiantes posaron para el recuerdo. El profesor y cronista David Lara Ramos, explicaba durante el trayecto por qué era tan importante el período de La Cueva en la obra de García Márquez.

Las estudiantes tuvieron la suerte de encontrar en toda su salsa al director de La Cueva al periodista y cineasta Heriberto Fiorillo quien ofreció una visita guiada endulzada por los jugos de corozo y tamarindo.

Por una claraboya aparece el cuento de “creación colectiva” de los genios mencionados que dieron vida al relato, “El ahogado más bello del mundo”. Se supo que aparentemente este cuento “lo parió” la imaginación de Alvaro Cepeda Samudio, pero luego Gabo lo trasladó a la temida página en blanco, proclamando así su paternidad responsable por esas letras.

En una de las esquinas del bar, todo a media luz, se ven dos ediciones de “La Cueva”, escritas por Heriberto Fiorillo con un inconfundible sabor caribeño que trata de recoger las conversaciones que construyeron el Macondo literario de Gabo.

Según Roberto Burgos Cantor, escritor cartagenero, el libro está elaborado “con una admirable lealtad para con los lectores, construyendo un documento clave para conocer mejor un momento irrepetible en la historia cultural del país”.

Y el excelente escritor , Oscar Collazos (f) se atrevió a escribir: “La Cueva” es el más completo aporte  a la investigación que hace décadas venía ocupando a los estudiosos de la literatura colombiana. (…) Ahora, los sobrevivientes de La Cueva podrán mirarse en el espejo de la memoria que le acaba de instalar el último de sus cronistas.”

La Cueva, hoy presenta los viernes de Jazz y tiene además un espacio para presentar documentales, un aviso inmenso de cerveza ÁGUILA y una terraza en la propia esquina, donde se encuentran aún los amantes del carnaval, el cine y la literatura.