El iPad por fin va por el camino correcto

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Apple presentó su conferencia WWDC para desarrolladores y debo admitir que me ha sorprendido. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que Apple me voló la cabeza, pero esta vez no solo fue un detalle lo que despertó mi interés, esta vez fue una consecución de aciertos tecnológicos que me daban la misma satisfacción que encestar la pelota en limpio unas cinco veces seguidas desde la zona de los tres puntos.

El nuevo Mac Pro modular, modo oscuro en el iPhone (aunque ya estaba anticipado, no creí que lo hicieran tan pronto), aplicaciones de iPad para Mac, App Store para Watch OS y el nuevo sistema operativo exclusivo para el iPad, este último siendo el motivo de mi columna de hoy.

Verán, para mi el iPad no dejaba de ser un accesorio de lujo cuyo único uso seria tener un celular glorificado de pantalla inmensa para ver videos y leer libros o noticias antes de acostarme o durante un viaje de itinerarios atrasados y salas de espera deprimentes. Ahora, finalmente parece que Apple tiene toda la intención de que reemplacemos nuestro portátil por el iPad y vaya que lo han logrado. iPad OS ahora tiene la capacidad de crear varias instancias de una misma aplicación y tener varias “ventanas” que se pueden tener lado a lado. La navegación en internet deja de ser una aplicación móvil y pasa a ser una experiencia de escritorio, ahora es posible utilizar memorias USB y hasta sincronizar las fotos directamente de tu cámara a aplicaciones como Lightroom. Y no contentos con ello, soportan el uso de un mouse de cable o inalámbrico. Ya podemos decir, con toda confianza, que el iPad es lo suficientemente capaz de reemplazar un computador portátil (yo lo haría).

No solo se trata de que el iPad ahora tenga todas estas cualidades, se trata también de que Apple ha vuelto a mejorar la forma que interactuamos con las máquinas.

El lenguaje es muy complejo, pero tiene dos dimensiones importantes dentro del lenguaje humano. De un lado tenemos el lenguaje formal (o artificial) compuesto por las matemáticas, algoritmos y lógica en general. El lenguaje formal se caracteriza por ser rígido y de reglas tan estrictas que funcionan como el engranaje de un reloj, en el que si una pieza falla o es cambiada, todo el sistema se ve afectado, puede colapsar y no significar nada para nadie. Por otra parte, tenemos el lenguaje natural que se compone de los idiomas que hablamos comúnmente como inglés, francés, mandarín y el glorioso español con el que lees esta columna. Este lenguaje natural se caracteriza por ser flexible ya que sus reglas pueden doblarse y estirarse sin romper la gramática y evolucionan con el tiempo, la cultura y la misma creatividad.

Las interfaces (todo lo que te permita comunicarte con una máquina como mouse, teclado, gestos y hasta el diseño de los íconos y sus opciones) se sitúan más o menos en la mitad del lenguaje formal y el natural porque deben ser lo suficientemente rígidas y consistentes (porque así funcionan las computadoras) y lo suficientemente comprensibles e intuitivas a través del tiempo (porque así funcionan nuestros cerebros humanos). Sin embargo, encontrar el punto perfecto es muy difícil.

iPad está logrando llegar a ese punto de equilibrio entre lo rígido e intuitivo porque ahora tiene nuevos gestos que, si bien necesitan de un aprendizaje, son gestos tan naturales como agarrar un objeto (copiar o cortar) y soltarlo para moverlo a otro lugar (pegar) en reemplazo del tedioso submenú del clic derecho o las combinaciones de teclas.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Columna

DE INTERÉS