Columna


El limbo

SALVATORE BASILE FERRARA

15 de septiembre de 2021 12:00 AM

Dizque el barrio de los ricos, dizque el barrio de los blanquitos privilegiados, dizque el barrio más protegido del país por tener una base naval a la entrada, pero otra es la realidad, o si no échese una pasada frente a la que fue la primera bomba de gasolina de la zona con todos los servicios, y va a ver unas imágenes de destrucción de desmontaje de inexplicable desgreño a nuestro Limbo, que hace más de cincuenta años le ha prestado no solo al barrio sino al país y a los turistas que nos visitan, un servicio impecable internacional.

Está siendo devuelto a la fuerza a la Base Naval que quién sabe qué proyecto tendrá para nuestra única bomba de servicio con montallantas, servicio de mecánica, repuestos y finalmente un mercado abierto 24 horas que le ha servido a todos por 24 horas y especialmente a las numerosas embarcaciones que zarpan de la marina adyacente de Todomar.

Quién nos explica que en tiempo de revitalización de la economía se cierra un centro de servicios impecable en aras de un contrato que ha podido fácilmente llegar a un acuerdo.

¿Cuál será la verdad de este acto de prepotencia?, ¿qué razones tendrá la Base Naval para privarnos a los cartageneros de este centro de servicio utilísimo? “Después de un proceso judicial que cursó en el Tribunal Administrativo de Bolívar, promovido por la entidad estatal Agencia Logística, adscrita a la Armada Nacional, contra Primax (antes Exxon), esta última en su condición de arrendataria del predio desistió del recurso de apelación interpuesto en septiembre de 2020”. ¿Quién es la Agencia Logística que demanda, serán cartageneros o es otro ejemplo de la maldita centralización que nos tiene agobiados a los cartageneros y a la provincia en general?

Patricia Acero la representante legal del Limbo: “Yo sé que a la ciudad le va a dar muy duro porque este es un sitio que ha sido muy querido no solo por cartageneros sino también por los turistas. Acabarlo de un día a otro es complicado, pero ya se sale de mis manos”. Todo comenzó cuando en el gobierno Santos se ventiló la posibilidad de transferir la Base Naval y aprovechar los invaluables lotes para un megaproyecto que como todos los que en Colombia se anuncian en la prensa no se realizan efectivamente. Así que la Base Naval pidió la restitución del predio, pero no se pudo por el contrato de arrendamiento vigente con los Aceros y Primax, pero la Agencia Logística ganó el pleito desconociendo los derechos de los Aceros que prefirieron aceptar el veredicto sin apelar la sentencia.

Y ahora nos espera un cerramiento antiestético en lugar de las acostumbradas imágenes de nuestro Limbo.

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