Columna


El nuevo Telecaribe

“En sus comienzos, Telecaribe privilegió lo rural de nuestra Región Caribe, tal como era en esa época. Pero ese Caribe cambió, y el canal también lo está haciendo”.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

07 de diciembre de 2019 12:00 AM

Telecaribe, el canal regional que nació en 1986 y se convirtió, a través de los años, en un referente de integración para el Caribe colombiano, está cambiando.

Lejanos están los días en que sus producciones parecían más creaciones para radio que para televisión. Prueba de ello eran los comerciales que, a fuerza de querer exaltar lo costeño, se acercaban más a lo corroncho, pero en el mal sentido del término. El mal gusto y la ramplonería abundaban en la parrilla cotidiana.

Debieron ser más personas las que fraguaron lentamente el cambio de Telecaribe, pero indiscutiblemente uno de los más visibles fue el finado periodista barranquillero Ernesto Mc Causland, quien, desde su “Mundo costeño”, nos enseñó que se puede realizar televisión de altura sin que eso implique olvidar lo terrígeno.

Al comienzo el humor, los documentales, los magazines, la música y sus protagonistas privilegiaron lo rural y a los campesinos. Muchos de esos programas destacaron y popularizaron sus acentos y su entorno. Y no era para menos: es que en esos años así era el Caribe, así eran nuestros abuelos. Pero después de tres décadas todo cambió y se sigue transformando: las ciudades, nuestros pueblos, la música y hasta nuestros humoristas.

A Telecaribe le faltaba esa transformación, parecerse al Caribe que somos en la actualidad, pero sin olvidarse de sus raíces.

Con riesgos, valentía y más aciertos que desaciertos el canal regional viene apostándole a contenidos que se parecen cada vez más a lo que somos ahora y pretendemos seguir siendo, una región que se adapta a los cambios tecnológicos y a los contenidos que la audiencia está exigiendo.

No obstante, y sin riesgo a equivocaciones, los noticieros son los que parecen no estar a la altura de los cambios. Pero, de acuerdo con el anuncio de la apertura de la licitación, se espera que eso mejore para bien no solo de la audiencia sino del canal.

Hace seis años Telecaribe originaba el 40% de su programación. Ahora produce el 80% y tiene ocho horas diarias de producciones en vivo.

Desde la exitosa “Niña Emilia” y las series “Aníbal Sensación Velásquez”, “Pescaito”, y “Tres Golpes” Telecaribe parece haber encontrado un camino acertado para descubrir las historias que nos interesan, y contarlas como nos gusta que nos las narren. Muy cortas algunas, pero sustanciosas.

Por estos días con la serie “Estercita Forero”, el canal se arriesga con otro personaje icono no solo de Barranquilla sino del Caribe y del país. “La invencible Esther” relatará la vida de una mujer que probó que ser Caribe, además de guacherna, es trabajo, valentía y fuerza; un personaje que merece un reconocimiento a la altura de lo que ella significó para la región. Esa responsabilidad recae en experimentados productores como Yuldor Gutiérrez y de actrices como la laureada Jennifer Stefens.

*Periodista.

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