Columna


El sofá del cornudo

SALVATORE BASILE FERRARA

27 de octubre de 2021 12:00 AM

Muchas veces, cuando nuestra ineptitud llega a su máxima expresión y no sabemos resolver un problema, nos comportamos como el marido cornudo que encuentra a la mujer con su amante en el sofá de la casa y lo único que se le ocurre es botar el sofá. Así va a pasar con nuestros coches de caballo que tanto aman extranjeros y nacionales porque no sabemos controlar una oferta turística que funciona en muchas ciudades del mundo a la perfección. Claro que aquí estamos en el trópico y esto parece la excusa perfecta para no hacer las cosas o hacerlas mal. En la capital del mundo el alcalde animalista Bill de Blasio quiso acabar con los carruajes con unos argumentos que pudieron fácilmente ser contestados por las organizaciones sindicales que demostraron que los caballos eran bien cuidados y hasta tenían horario de trabajo y vacaciones. Así un acuerdo entre las autoridades de Nueva York y empresas privadas devolvió los coches de caballos a Manhattan, aunque solo en Central Park y un centenar de unidades para que también puedan seguir acudiendo corredores, ciclistas o simples caminantes sin que la circulación se complique por el pulmón de la ciudad. Y al fin se decidió conservar los coches limitando su itinerario al Central Park, exactamente como pasa en Cartagena donde el itinerario es dentro del centro amurallado. ¿Qué tanto es controlar este servicio que es perfecto para el Centro Histórico que un día será completamente peatonal? ¿Qué tanto es cuidar la salud de los animalitos, darles un buen establo en Chambacú y pedirles a los caballistas de cartel que sean los padrinos de esta actividad? Se cierne sobre nuestras callecitas la amenaza de la importación de unos coches eléctricos que desentonarían con el encanto de la arquitectura colonial. Por favor, no inventen, hagamos bien las cosas, recuerden que Cartagena es la sede ideal para matrimonios hasta de jet set y un matrimonio sin carruaje no es completo; los turistas de los cruceros son los primeros en pedir el servicio de un tour a caballo. No hay mejor manera de visitar el Centro Histórico. ¡Organicémonos! Señores caballistas, ayuden a conservar lo bueno que tenemos, por caridad! Que la Corporación de Turismo, Saia Vergara de IPCC, nuestro alcalde tractor, se apersonen de esta oferta turística y no priven a nuestros visitantes de la posibilidad de recorrer las tan mentadas callecitas de Cartagena de la manera más romántica. Nuestro Centro Histórico es único, no queremos coches eléctricos, lo ideal es la peatonalización y el itinerario del caballo. ¡Defiende a Cartagena!

TEMAS

  NOTICIAS RECOMENDADAS