Columna


Elogio al diálogo, reflexiones desde el Hay Festival

DIEGO ARETZ

28 de enero de 2022 12:00 AM

Hay On Way es un pequeño pueblo de Gales que ha sufrido la transformación que sólo los libros y la cultura pueden traer sobre cualquier lugar. Hace 34 años, Peter Florence comenzó un sueño de generar un festival que sirviera como lugar de reflexión y de referencia a la democracia, los derechos humanos, la literatura y el diálogo.

Hay en el caribe un festival que celebra lo mejor de la literatura del mundo, si pudiéramos pensar un lugar totalmente opuesto a ese pequeño pueblo de Gales de 1600 personas sería Cartagena, una ciudad anclada en el Caribe con 900 mil habitantes, con una historia totalmente distinta, marcada por la Colonia, por la exclusión y por ese sello único que la ha convertido en un escenario de películas y novelas y la casa para siempre de Gabriel García Márquez, Cartagena no solo en una Perla del Caribe, la tableau vivant de las elites del país, sino en ese lugar que parece la ventana de Colombia al mundo. No en vano dos de los eventos más significativos de los últimos años se dieron en Cartagena. El evento de cierre al proceso de Paz (2016) y la apertura a un nuevo episodio de la historia nacional, y también la cena para Barack Obama, el primer presidente negro en la historia del país más poderoso del mundo, en el Castillo de San Felipe (castillo construido por manos negras y comunidades migrantes de África).

Todo buen proyecto tiene críticas. Habiendo trabajado por la cultura en Cartagena con el Festival Internacional de Cine (FICCI), y habiendo cubierto como periodista muchos años el Hay y el Festival de Música Clásica, puedo decir que aunque es cierto que algunos eventos en Colombia sufren una elitización y la desigualdad sigue siendo el problema más serio de nuestra sociedad, la verdad es que las comunidades se han aislado de los eventos culturales por razones históricas y sobre todo políticas. Creo, sin dudarlo, que las administraciones han desaprovechado oportunidades únicas con todo el capital humano, la diversidad de personalidades e instituciones que el Hay Festival y los otros festivales traen a la ciudad y la región. Hoy debería pensarse cómo aprovechar en todo sentido estos Festivales que convierten a Cartagena en una de las ciudades más importante para la cultura del país, comparando a ciudades del mismo tamaño. Las instituciones, las universidades y sobre todo los colegios podrían aprovechar mucho más estas fiestas de la cultura, pero sobre todo lo que hace falta es voluntad política y comprensión del valor agregado que estos festivales traen a la ciudad.

Hay On Way un pueblo de 1600 personas recibe usualmente 80.000 visitantes al Hay Festival y aproximadamente eso significó en 2019 80 millones de libras esterlinas. Además de lo económico, gracias al Festival ese pequeño pueblo es reconocido y conocido en todo el mundo, mucho más que ciudades mucho más grandes del Reino Unido.

El Hay Festival Cartagena se ha convertido en un referente de diálogo en el país. No solo ha traído las voces más importantes de la democracia, la literatura y la política del mundo, sino que ha enfatizado en que el respeto a la diferencia y la capacidad de dialogar son valores que cambian definitivamente las sociedades. Como me lo decía hace años Peter Florence en una entrevista: “lo mágico de una conversación honesta es que sabes dónde empieza, pero no dónde termina”.

Escribo esta nota en la librería Ábaco en Cartagena, una de las pocas librerías de la ciudad, arriba en la pared está colgado un cuadro que retrata al pueblo Galés de Hay On Way, de ese lado Gales y de este, Cartagena de Indias.

TEMAS

  NOTICIAS RECOMENDADAS