Columna


Empleo y pobreza

RAÚL PANIAGUA BEDOYA

21 de marzo de 2022 12:00 AM

En la información presentada por Cartagena Cómo Vamos, en su encuesta virtual sobre calidad de vida en la ciudad, realizada en noviembre pasado, encontramos unos resultados que deben seguir en pie y por lo menos, ser objeto del interés de todos los sectores, en especial del Gobierno Distrital y de los gremios, como está ocurriendo con el tema de la alimentación. A pesar que estos datos se han divulgado, su gravedad no nos impide demandar una reflexión y en particular, acciones orientadas a incidir sobre este asunto, pues lo ocurrido en estos dos años por la pandemia trastocó un panorama que ya era complejo, pero que hoy se ha hecho más grave o delicado, y que va a tener profundas consecuencias en casi todos los aspectos de la vida de miles de personas y de sus familias en el corto y en el largo plazo. Ya de por sí es crítico el nivel de precariedad de cientos de ocupaciones en nuestro medio, del llamado empleo por cuenta propia, como sutilmente se denomina al empleo informal o al rebusque, a un alto porcentaje de las ocupaciones en el campo del turismo, del transporte y del comercio. Si a estos empleos los calificáramos con los criterios que viene promoviendo la Organización Internacional del Trabajo (OIT) o del Ministerio del Trabajo, estaríamos ante un contexto más preocupante, por todas las implicaciones que este tiene, tanto en seguridad social, en previsión y en salud.

El informe nos dice que el 57% perdió su empleo durante el ultimo año, con varias observaciones, como que las mujeres siguen siendo las que llevan la peor parte, pues en ellas la pérdida de empleo fue del 60% y en los estratos 1 y 2 fue del 62%. Con respecto a la edad, en el segmento de 18 a 25 años la pérdida estuvo en el 59%, y entre 26 y 35 años fue del 60%. Como quien dicen, los que más perdieron empleo fueron las jóvenes de nivel socioeconómico bajo. Cartagena Cómo Vamos no lo dice, pero con seguridad ese dato seguiría subiendo si indagamos el nivel de escolaridad, la condición étnica o el número de hijos. Dice el informe que, de los que aseguraron haber perdido su empleo, solo el 15% lo había recuperado o había conseguido uno nuevo y el 69% no tenía aún empleo.

En relación a la satisfacción con la situación laboral, nos indican que en noviembre de 2020 el 49% estaba insatisfecho y el 22% ni satisfecho ni insatisfecho, esto es el 71%, y en noviembre del 2021 esta misma situación arrojaba cifras del 49 y 20%, esto es del 69%. De estas cifras se pueden desprender muchas consideraciones, por ejemplo, cuál podrá ser el impacto en aspectos como la productividad, la creatividad, la innovación o el compromiso de una masa laboral que, de 10 personas, 7 no están satisfechas con su ocupación. La situación económica de los hogares no puede ser buena. Solo el 24% de los encuestados ha mejorado su condición, en el 26% sigue igual y en el 50% ha empeorado. Si estos resultados los relacionamos con los niveles de seguridad alimentaria, optimismo y confianza en el futuro, estamos en un momento de desesperanza, desconfianza e incertidumbre, con el agravante de que este puede seguir siendo igual o peor en los próximos meses.

TEMAS

  NOTICIAS RECOMENDADAS