Columna


Estadios y hospitales

JESÚS OLIVERO

13 de julio de 2018 12:00 AM

Para juegos nacionales, continentales o de cualquier tipo, siempre aparecen decenas de miles de millones en inversiones. Para los hospitales, al menos para el Universitario, solo se ven las deudas y el deprimente estado de sus alrededores. Desde que recuerdo, Cartagena ha celebrado varias de estas justas, todas dejan escenarios deportivos, algunos modestamente suntuosos, pero luego de terminadas las competencias, quedan vacías, sin dueño ni mantenimiento, y sin deportistas.

Si somos tan buenos para gestionar estos recursos o usarlos del presupuesto local, ¿qué nos impide hacer lo mismo para tener un hospital decente para estar más seguros en salud y garantizar un poco más de bienestar para los cartageneros y bolivarenses?

Cuando algún invitado de la Universidad me pregunta por qué las ventanas de los últimos pisos del Hospital Universitario son distintas, casi no creen que esas áreas son el centro de convenciones de los murciélagos del barrio Zaragocilla. Es una verdadera vergüenza e injusticia colectiva, testigo de lo poco que nos queremos como región y de lo mal que estamos como sociedad.

Dejar de invertir en tanto cemento inerte socialmente y transformar el Universitario es urgente. Muchas son las razones. En Cartagena es más fácil morirse que sobrevivir a un accidente de alguna complejidad. Debemos prepararnos para un desastre: una Niña severa, la rotura de una presa, o cualquier huracán pequeño cerca a nuestras costas, están a la vuelta de la esquina. Es asunto de tiempo para que aparezca un nuevo biológico y requeriremos UCI especiales. Parecen tontas predicciones, pero en cualquier momento enfrentaremos a estos monstruos dormidos, pero más vivos que nunca.

Un hospital con más camas y mejores unidades de alta tecnología, para diagnóstico y tratamiento, también permite capacitar con excelencia a nuestros médicos. Entre más deplorables sean las instalaciones, el entorno urbano y las condiciones de trabajo, peor la calidad de los galenos.

El Campus de Zaragocilla en su conjunto, debería ser un macroproyecto de la ciudad, con un hospital moderno, facultades de salud interconectadas, ambientes verdes, farmacia comunitaria, laboratorios especializados, edificios de parqueo, hostales para estudiantes y restaurantes, entre otros. Serían cosas que podríamos tener si la salud fuese importante entre nuestros líderes.

Intentemos buscar cómo trabajar juntos y organizar los Juegos Nacionales de la Salud. Será una única oportunidad para tener un hospital excelente, aunque prescindamos de un estadio para patinar sobre hielo.