“Gallo que no va a pelear...”

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Comprender la lengua y la picaresca de cualquier comarca es en ocasiones un reto. Colombia tiene un argot muy diverso en todos sus rincones. Es así como la sabiduría popular toma cuerpo en frases, dichos y adagios que facilitan la conexión de forma descomplicada. Tanto políticos como compositores e intérpretes de vallenato, champeta, porro y otros aires han entendido que lo autóctono es lo que logra un vínculo inquebrantable con las masas.

Recordemos el video de la actriz Aida Bossa a finales del año pasado saludando a un primo desde las compuertas del Canal del Dique. El estribillo “la gente del pueblo, la gente del pueblo” rematado con ese gritico de vaquería, retrató la verdadera esencia del Caribe alegre y tropical. Lo que algunos tildaron de corronchería, no es más que la manifestación espontánea de toda esa bacanería que nos define como sociedad, como pueblo. ¿Habrá algo más bello que esto?

Cosa distinta fue el tremendo bololó que se armó hace unos días entre la senadora Paola Holguín, del Centro Democrático, con Yohir Akerman, columnista de un diario nacional. “Yo no pateo perro muerto”, fue el popular refrán que trinó la senadora para zanjar el episodio derivado de un escrito virulento que el columnista le dedicó a raíz de una valla que ella puso para criticar a la Justicia Especial para la Paz.

La frase de la discordia fue de inmediato asumida por los antiuribistas como una amenaza hacia la integridad y vida del columnista, y contra la libertad de prensa. Las redes sociales enloquecieron con el episodio, confirmando que estas plataformas son la alcantarilla por la que fluye lo peorcito de la condición humana. Asquea la abundancia de insultos, amenazas, mentadas de madre e improperios que vienen y van nutridos por el odio, el sentimiento predominante en estos tiempos. Si la senadora hubiese escrito en su lugar que “águilas no cazan moscas” –otro popular dicho– dando a entender que no pretendía ocuparse de asuntos menores tales como la citada columna, ¿se hubiese formado tanto zaperoco? “Gallo que no va a pelear que no entre a la gallera”, sería el consejo del maestro Juancho Torres al ritmo del porro ‘María Palito’, para todos los que a diario protagonizan furruscas en las redes.

Y esto invita a una reflexión: ¿somos conscientes de la cantidad de dichos, palabras inventadas, onomatopéyicas, adaptaciones de otros idiomas, groserías suavizadas y barbarismos que empleamos a diario?

La lista es infinita y eso es lo que hace de nuestra forma de expresión una vaina espectacular; pero no por ello podemos olvidar que el ejercicio comunicacional en redes sociales obliga a observar la compostura y a ser medidos en lo que se opina. Los Betos, por allá en los años 80, decían en ese vallenato sabroso llamado ‘Por jugar al amor’, que “el que dice lo que quiere le toca escuchar lo que no quiere”.

*Director de Portex

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