Columna


Inconsecuencia y mezquindad

JOSÉ FÉLIX LAFAURIE RIVERA

02 de mayo de 2021 12:00 AM

Lo advertimos. Los líderes de las marchas no escucharon ni al sentido común, pues sabían que habría vandalismo, como lo hubo, y sabían que habrá contagios y muertes.

No cedieron al mandato de un juez, que no prohibía, sino que ordenaba suspender las marchas; pero se sienten por encima de la justicia y, de hecho, pasaron por encima de ella. Es la inconsecuencia del líder del caos, que se autoproclama respetuoso de la Ley, pero le importó nada la sentencia del Tribunal de Cundinamarca.

Mientras tanto, Gaviria agita el trapo rojo contra el Gobierno, pero calla sobre la desobediencia al Tribunal, como callan el centro-santismo y Fajardo, apoyando las marchas sin apoyarlas; rechazando el vandalismo porque toca, pues lo importante es desacreditar al Gobierno para competir con Petro en 2022.

Habrá más contagios, quizás un cuarto pico, sin haber salido del tercero y con las UCI por encima del 90%. El comercio, que no levanta cabeza, deberá recuperar 230 mil millones perdidos en un día... y lo que falta. ¿Cuánto cuesta recuperar los destrozos?, ¿cuánto perdieron las empresas por la inasistencia a trabajar a que invitó Petro?

Son costos que pagaremos todos, por cuenta de Petro y compañía, que se oponen rabiosamente a que el Gobierno busque recursos para programas sociales y de preservación del empleo, pero su propuesta es “apagar el incendio con gasolina”, con destrucción y bloqueo de la economía, cuando el país clama por reactivación.

Es la inconsecuencia demagógica de pedir y pedir, como si la plata se diera silvestre. Los programas sociales, con ingreso solidario hasta julio, suman 20,8 billones; las vacunas cerca de 3 billones y la aplicación otro tanto. ¿De dónde flores, si no hay jardines?

Si no quieren aglomeraciones, retiren la reforma, amenaza Petro, chantajeando con la salud y la vida de los colombianos. ¡Retírenla!, grita la izquierda, Roy, Benedetti y Cepeda, amenazando con “paro legislativo” ¡Lo que faltaba! ¡Retírenla!, repiten Velasco, y De La Calle, todos devenidos en extorsionistas políticos.

El debate no es en las redes, ni lanzando la gente a la calle a todo riesgo, mientras agitan agazapados en sus casas. Su deber constitucional es darlo en el Congreso; para eso los eligió el pueblo y para eso les pagamos. Negarse a hacerlo es prevaricato por omisión.

La arenga de retirar el proyecto busca doblegar al Gobierno, pero detrás de esa mezquina extorsión olvidan lo importante: Cómo auxiliar a los más pobres, que no marchan; cómo evitar que se pierdan empleos, cómo sostener la educación pública, cómo bajar el contagio, cómo evitar que Colombia siga muriendo.

N.B.: abril 29...: 505 muertos

*Presidente Ejecutivo de Fedegán.

TEMAS