Columna


Indolencia histórica

ALEXANDER COVILLA

23 de febrero de 2021 12:00 AM

El centralismo, la falta de autoridad y la corrupción pública y privada, han convertido a nuestra ciudad en tierra fértil para la destrucción inclemente del patrimonio ecológico y los recursos naturales, tal es el caso de la otrora gran Ciénaga de Tesca hoy conocida como Ciénaga de la Virgen. Los países mundialmente importantes se han desarrollado gracias a que han usado sus mares y a sus ríos como herramientas fundamentales, nuestro país, ha hecho lo contrario, y por ello aún no hemos podido superar el rótulo de “país en vías de desarrollo” dada esta circunstancia, poca o ninguna atención, históricamente el Gobierno nacional le ha prestado a los lugares alejados de Bogotá, eso ha generado la ausencia de una autoridad que represente los verdaderos intereses de sus habitantes, que además utilice el principio de planificación honestamente al momento de la elaboración de sus respectivos POT.

Si a eso le sumamos la corrupción galopante en los distintos organismos públicos, creados supuestamente para vigilar y controlar el funcionamiento idóneo del Estado, arroja como resultado la desidia y la desesperanza que contagia a los habitantes, al punto que se convierten en víctimas – cómplices de esa indolencia histórica que también les afecta.

Los canales de drenaje pluvial han sido por años víctimas de los carteles de invasores profesionales, conformados por personas naturales que sirven de punta de lanza para ir abriendo trocha, seguidos por constructores, abogados, jueces, notarios, curadores, alcaldes locales, ediles, funcionarios de Agustín Codazzi y Planeación Distrital, concejales, los pseudo líderes sociales y periodistas, es decir, toda una estructura organizada para apropiarse ilegalmente de bienes de uso público y explotarlos para su uso e intereses económicos particulares, esto ha impedido que se pueda implementar el Plan Maestro de Drenaje Pluvial, pero, ninguna autoridad ha dicho nada porque todos están dentro del reparto, no más basta con mirar el caño de Juan Angola, como lo han ido cerrando poco a poco acabando con su ecosistema, ahora la mira de estas mafias está puesta en la Ciénaga de la Virgen, ya Cardique empezó a sedimentar el descole de los caños que desembocan en ella, eso para crear islas y que lleguen las puntas de lanza e invadan y luego aparezcan los otros delincuentes del reparto.

Esta táctica la han utilizado por años y como Cartagena pareciese que fuese el viejo oeste donde la ley del revólver y del más fuerte impera por encima de todo, solo los verdaderamente interesados por su suerte se han atrevido a lanzar un SOS por la Ciénaga.

Las autoridades nacionales deben escucharlos y ponerle freno a esta orgía de invasión ilegal de tierras en nuestra ciudad.

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