Columna


¿Justicia desigual?

MARÍA CAROLINA CÁRDENAS RAMOS

22 de enero de 2022 12:00 AM

Estos días sostuve conversaciones que me dejaron realmente preocupada. Un hombre y una mujer me llevaron discursivamente a manifestar que me reconozco feminista. Algo que cada vez me parece más natural, porque de hecho no imagino cómo aún se resisten a apropiarse de una reivindicación de igualdad de derechos y acabar con la violencia que sistemáticamente hemos recibido por causa de nuestro género. Y la reacción fue: Pero, no feminazi, ¿cierto? Para a renglón seguido expresar tristeza frente a la falta de solidaridad femenina que ha padecido en diferentes escenarios, especialmente en el laboral. Justo esta semana tuve conocimiento de un proceso penal que cursa en contra de un hombre, barrista del Atlético Nacional, y baterista de una agrupación musical antioqueña, por el delito de aborto inducido y del cual se tiene sentido del fallo en el que se declara inocente. Revisando la información disponible de este caso*, se afirma que dentro del proceso logró probarse, que: entre el acusado y la denunciante hubo relaciones sexuales que como consecuencia resultó la mujer embarazada. Ante esta noticia el señor acusado manifestó no querer ese hijo y le propuso abortar. La mujer no accedió al aborto. Ella presentó algunos sangrados lo cual puso en conocimiento del acusado; el señor le suministró una bebida, que contenía una parte del jugo y misoprostol (sustancia conocida por inducir aborto por dilatación del útero y del cuello uterino), sin consentimiento de la mujer. Este hecho se encontró probado por Medicina Legal. El juez absuelve al hombre porque duda si fue la sustancia lo que ocasionó la pérdida, dada la existencia de sangrados previos, así como la prueba de un médico afirmando que era un embrión aparentemente inviable. Es posible que la decisión se dé en derecho desde aspectos probatorios. Si hay duda razonable debe resolverse a favor del acusado. Sin embargo, la conducta agresora de quien deliberadamente atentó contra la vida que yacía en el vientre es violencia sexual, de género o reproductiva. ¿Cómo se valora cuando es el hombre quien presiona, coarta, y suministra sustancias dirigidas a acabar con la vida del que está por nacer? ¿Es posible que un hombre despliegue conductas dirigidas a la realización de un aborto no consentido y esto no sea sancionado de alguna manera? ¡Esto es un ejemplo de lo que se señala como sistema patriarcal! La Fiscalía en sus imputaciones, los jueces en sus fallos deben imprimir adecuadamente la perspectiva de género aquí no solo se atentó contra una expectativa de vida por nacer, sino que se violentó la autonomía de la mujer en su decisión reproductiva, causando daños que deben estimarse, reconocerse y repararse.

*El periódico EL COLOMBIANO accedió a un fragmento de la audiencia y lo reprodujo de manera textual. (https://www.elcolombiano.com/antioquia/felipe-munoz-lider-de-los-del-sur-la-razones-de-su-absolucion-en-caso-de-aborto-GN16399960)

*Abogada.

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