Columna


La agenda del alcalde

JESÚS OLIVERO

28 de julio de 2017 12:13 AM

El informe de Cartagena Cómo Vamos no puede acogerse con golpes de pecho de resignación o mea culpas frente a la disponibilidad de la información. Eso no sirve de nada. Aquí es necesario actuar frente a la realidad y ejecutar planes de intervención puntuales con las herramientas a la mano, por ejemplo, la capacidad ejecutiva del alcalde.

Sin avances en los frentes, señores, para mañana renuncien. Necesitamos secretarios preparados, los mejores en su área y líderes de cambio social, en vez de cuotas sin inercia transformadora. Debería ser la regla, pero eso no ocurrirá aquí. 

A la desilusión se suma la interinidad. Ahora que el alcalde deja otra vez el puesto, ojalá tengamos un reemplazo que no sea de trámite, una persona con agenda, proactiva, capaz de hablar, enfrentar las realidades y con amor y decisión por la camiseta. El cuento de que no hago nada porque estaré aquí poco tiempo es un retroceso en Cartagena. Quédese mejor en Bogotá.

Independiente del santo, ante tanta necesidad, imagino una agenda para el primer día del nuevo mandatario. Desayuno a las 6:00 am con los concejales y el alcalde de Santa Rosa para revisar  los polígonos industriales. ¿Acaso la ciudad tendrá dos zonas industriales y una de ellas al lado de la de mayor expansión urbanística, la zona norte? ¿De quién habrá sido esa idea tan genial? ¿Hace parte del POT?. Debería preguntar todo eso el alcalde a Planeación, y los concejales debatirlo.

A las 8:00 am el burgomaestre llega al caño de las Gaviotas, donde con la comunidad y los señores de los bajos de la alcaldía, hacen la primera jornada voluntaria de limpieza de caños, sacando basuras.

El dinero ahorrado con el contrato de remoción de basura, por supuesto, se usará en mejorar los colegios públicos del barrio.

Al mediodía almuerza en la Universidad de Cartagena y conversa con los estudiantes sobre el programa de alimentación que financia el Distrito, un gran acierto, para mejorarlo. Se involucraría a los donantes de la campaña como sus padrinos.

Entre más estudiantes tengamos en la universidad, menos pobreza habrá. Al caer la tarde, los funcionarios distritales pueden desestresarse derribando a martillo la columna de concreto de los contaminadores visuales a la subida de Chambacú, cuando les prohibieron la valla respectiva. Lleva años allí.  

Planeación, sanidad urbana, educación y espacio público, son pocos temas para un día, pero abordarlos bien da resultados. Para lo demás estarán los secretarios del despacho, amas de casa, ciudadanos, empresarios, conductores, estudiantes, y profesores. La ciudad no es de nadie hasta que la hacemos nuestra.

 

*Profesor

jesusolivero@yahoo.com

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