La catedral Notre Dame

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El 15 de abril vimos aterrorizados cómo la catedral de Notre Dame en París, era consumida por las llamas, sin que los bomberos pudiesen hacer mayor cosa y me trajo a mi mente una de las profecías de Nostradamus para este año: “Un símbolo de la cristiandad en Francia o España arderá en fuego purificador. Nuestra Señora llorará por nosotros y brillará en la lejanía. Con la entrada de la primavera una iglesia arderá en fuego, una gran iglesia de todos los tiempos se quemará por los pecadores. El fuego quemará los símbolos que se han utilizado para el ego de los hombres y no en nombre de Jesús. Una gran iglesia se quemará para traer buenas nuevas”.

Un poco de historia relacionada con la iglesia de Notre Dame: tardó casi dos siglos en construirse (1163-1345), de estilo gótico, pero reformada en el siglo XVII, siendo introducidos elementos barrocos y de nuevo en el siglo XIX, después de la revolución francesa por daños en un incendio en 1871.

Víctor Hugo la llevó a la literatura con la novela el Jorobado de Notre Dame. En su interior se han desarrollado hechos históricos como la coronación de Napoleón como emperador en 1804, en la que según algunos historiadores estuvo Simón Bolívar; la beatificación de Juana de Arco en 1909, y el papa Juan Pablo II, celebró una misa en 1980. Hay una pintura de Gustavo Freipont de 1924, donde se muestra a Notre Dame ardiendo y se llama Premonición, cuando me la mostraron creí que era lo misma imagen mostrada en la TV en la transmisión del incendio. Dentro de los tesoros más preciados en Notre Dame están uno de los clavos que sirvió para fijar a Cristo en la cruz, un fragmento de madera de la cruz del Calvario y la corona de espinas, que esperó se hayan salvado.

Estaba siendo restaurada y aparentemente el incendio se produjo por una chispa eléctrica o de soldadura producida por uno de los soldadores que hacían la reparación en la parte superior que es de madera alquitranada, lo que facilitó la propagación del fuego en muy poco tiempo.

Parece que se cumplió esta profecía y la premonición de Freipont, pero lo bueno es el final de la profecía “para traer buenas nuevas”, esperemos que así sea, y cual ave Fénix, se levante sobre sus cenizas muy pronto. Dicen las noticias que la estructura no sufrió mayores daños, por lo que su restauración será posible. Se tiene igualmente noticias que el Ministerio de Cultura francés está haciendo las evaluaciones y seguramente el gobierno francés suministrará los recursos necesarios para ello y podamos verla nuevamente resplandeciente en el cielo azul parisino, visitados por turistas en la ciudad luz.

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