Columna


La familia, base de la paz total

ALCIDES ARRIETA MEZA

25 de enero de 2023 12:00 AM

La familia según la antropología social, es un hecho natural y social que existe y ha existido siempre, bajo formas diversas, en el que se unen, congregan mediante lazos sanguíneos, matrimoniales, filiales, afectivos, civiles o comunitario las personas.

En todas las sociedades la familia, ha sido la base del desarrollo social, económico e institucional, estas se constituyeron en las primeras formas de sociedad y gobierno, de allí, que universalmente, la familia, haya sido considerada, por lo menos formalmente, como la esencia fundamental de la sociedad.

La Constitución Política de Colombia, la considera como el núcleo fundamental de la sociedad, sin embargo, pese a ello, los gobiernos territoriales y nacionales, la han abandonado a su suerte, creando una crisis económica, social y moral sin precedentes, rodeada por la implantación de una cultura de corte ultraindividualista.

La familia es la base de la sociedad, por ello es urgente activar su restauración, propender por su protección y desarrollo, para que esta, la familia, sea un centro de producción ética, en donde, el amor, el afecto y la solidaridad, sean sus normas rectoras.

Es por ello, que la protección de la familia, debe ser principio y fin de las funciones de los gobiernos y del Estado en general, de allí la relevancia que adquiere atender su formación y desarrollo integral, por cuanto, ella, la familia, las familias, son la base esencial de la convivencia, fundamento de la paz total.

La paz, como síntesis de la garantía de los derechos humanos, ha de centrar sus esfuerzos, no solamente en la negociación con los grupos armados o el silenciamiento de los fusiles, sino también en lograr, que la familia, las familias, disfruten de la justicia social y del buen vivir.

Es por ello, que los gobiernos, tiene un papel protagónico, en la realización de estos propósitos, la cuales se encuentran contenidos en un montón de inaplicadas normas internacionales y nacionales, las cuales, deben ser activadas y accionadas, para reconstruir en todo el territorio nacional a la familia colombiana, por cuanto, tienen derecho a vivir dignamente y en las mejores condiciones.

Entonces es preciso, lograr que a los integrantes de cada familia, niños, niñas, adolescentes, le sean garantizados sus derechos prevalentes, considerado intereses superiores, para cesar el imperio caos, de la ley del sálvese quien pueda, en una sociedad de marcada tendencia egocéntrica.

La protección práctica de estos derechos encuentra respaldo entre otras normas en lo previsto en la Ley 1098 de 2006, valiosa e inaplicada ley, que señala que por :“ Interés superior de los niños, las niñas y los adolescentes, se entiende el imperativo que obliga a todas las personas a garantizar la satisfacción integral y simultánea de todos sus Derechos Humanos, que son universales, prevalentes e interdependientes.”

Estas protectoras de las familias, implican garantizar los derechos y desarrollo de los futuros padres y madres, los jóvenes, que son la familia del presente y del futuro, estos deben ser insertados en la prosperidad y en el bienestar general, otorgándole oportunidades en todos los órdenes, políticas, económicas, educativas, espirituales, empresariales, laborales, artísticas, musicales y deportivas.

El bienestar pleno debe estar dirigido también a todos integrantes de las familias, a los padres, madres, y adultos mayores, estos sujetos de protección y desarrollo, tal como lo señala, nuestra constitución política, al ordenar que :” Son fines esenciales del Estado: servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo., “ normas que a pesar de tener un importante desarrollo legislativo, carecen de políticas públicas efectivas, por ausencia de voluntades políticas.

Adiciones

1.La protección, el desarrollo integral, para la reconstrucción de las familias colombianas, pareciere un sueño, pero, recordemos, “que de los sueños y las acciones nacen las oportunidades.

2. La superación de la actual crisis institucional, pareciere, una utopía, pero recordemos, que de “ las crisis nacen las oportunidades.“

3. El proceso de rediseño institucional y humano del Estado y la sociedad colombiana están en curso, somos optimistas.

Abogado especialista en administración pública

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