La guerra, se está perdiendo

23 de marzo de 2020 12:00 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

La guerra contra el narcotráfico nunca ha estado ganada, pero se venía ganando en el gobierno de Uribe Vélez. Las cifras dan cuenta de que en ese periodo los cultivos de coca pasaron de 150.000 a 42.000 hectáreas, y que si se hubiese dado continuidad, como se esperaba, las cifras serían favorables a la lucha contra ese flagelo.

Victoria que se interrumpió y guerra que se empezó a perder a partir del gobierno Santos y más exactamente después del acuerdo con la Farc, cuando pasamos de 42.000 a 220.000 hectáreas de coca, y de producir 300 a 1.000 toneladas de cocaína al año.

A partir de la eliminación de la aspersión aérea el aumento de los cultivos y los rendimientos de la producción de cocaína se han disparado preocupantemente. A si lo demuestra la evolución de las cifras de la Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca, que lleva las estadísticas y viene haciéndolo desde 1986, cuando no existían cultivos en Colombia y los ‘narcos’ la importaban de Bolivia y Perú. Cuando se empieza a cultivar en Colombia disminuyen los cultivos y la producción de cocaína en esos dos países, porque el proceso industrial de los ‘narcos’ colombianos era más eficiente y producía mejores rendimientos para el negocio.

La evolución de los cultivos entre 1986 y 1995 muestra que los ‘narcos colombianos dejaron de importar la base de coca para producirla y aparecen las grandes plantaciones, que pasan de 8.000 a 50.000 hectáreas y de 10 a 150 toneladas anuales, y empieza la lucha frontal contra esta plaga.

Situación que se agrava en el gobierno de Samper, cuando se suspende la extradición, la política es infiltrada por el narcotráfico, la falta de apoyo del gobierno de EE.UU. disminuye los esfuerzos, ya que se carecía de herramientas para combatirla. Pasando la producción entre 1985 y 2001 de 50.000 a 150.000 hectáreas, y de 150 a 500 toneladas anuales, mientras los cultivos de coca en Bolivia y Perú desaparecían, convirtiéndonos en el mayor cultivador de coca del mundo. En ese período surge la participación de la Farc, Eln, Epl, así como las organizaciones criminales mexicanas.

Se inicia el Plan Colombia y la aspersión aérea destruye y disminuye los cultivos y permite que el rendimiento de la hoja de coca sea menor, afectando la producción. Las plantas asperjadas que sobreviven pierden su capacidad para producir mejores hojas, disminuyendo el contenido de alcaloides y afectando la pureza de la cocaína.

Luego, en el gobierno Santos, hay un cambio en la política de drogas: la aspersión aérea es suspendida por petición de las Farc. A la fecha no solo aumentan los cultivos y la producción a niveles alarmantes, sino el consumo entre los colombianos, la aparición de más delincuencia y la llegada de una nueva guerra: la del narcotráfico, que estará perdida si no se inicia la aspersión aérea.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Columna

DE INTERÉS