La juventud, la sal de la política

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

La pérdida de los seres queridos hace que nuestra condición humana nos haga sentir los dolores del alma con mayor intensidad que los males físicos, entonces el corazón se arruga y el llanto asoma dejando que las lágrimas broten igual que la sangre cuando hay una herida. Cuando la muerte en su incesante andar se lleva a un joven; el sufrimiento se multiplica en especial para los padres, como le sucedió a mi hermano Juan José Romero Parra y su señora Cecilia López Castillo con la partida prematura de su hijo Juan Camilo, quien a los 31 años falleció en un absurdo accidente de tránsito.

Las manifestaciones de pesar en las redes sociales y medios de comunicación, en especial de jóvenes, entre ellos de sus compañeros de estudios, colegas del derecho, periodistas y de las directivas del Partido Liberal, reconociendo las calidades humanas y profesionales del finado resaltando sus posiciones ideológicas por la justicia social y la ética política, nos motivan a analizar el comportamiento actual de la juventud ante la participación en política, donde la indiferencia se evidencia en el abstencionismo de este sector poblacional.

Para muchos jóvenes la desesperanza producida ante el incumplimiento de los deberes de los funcionarios, los lleva a la desconfianza general por todos los candidatos, desconociendo que el sistema democrático ofrece alternativas a la ciudadanía para hacer el control a los que fallen en su actuar, luego se requiere conocer, interpretar y apropiarse de los mecanismos de participación consagrados en la Constitución nacional para hacer valer los derechos, pero antes es necesario cumplir con el deber de votar, escogiendo libre y consciente a quienes presenten mejores hojas de vida, propuestas y sean coherentes con principios ideológicos, éticos y morales.

En las elecciones de las Juntas Administradoras Locales en Cartagena, es notoria la participación de jóvenes que aspiran a ocupar una curul como ediles en las respectivas localidades, en homenaje póstumo a Juan Camilo Romero (q. e. p. d.) les recordamos a estas personas que la misión de todo funcionario es el servir a la comunidad y que la juventud como esperanza del pueblo debe ser la sal en la política, no puede doblar rodillas ante la corrupción, sumándose al delito por el afán de la riqueza fácil. No y siempre no, todos debemos asumir ese compromiso por la restauración moral que un día profetizó Jorge Eliécer Gaitán, pero en la juventud es una obligación perentoria que no da espera.

*P.U. Comunicación Social Periodismo. Especialista en Formación de Formadores.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Columna

DE INTERÉS