Columna


La mamadera de gallo

JESÚS OLIVERO

JESÚS OLIVERO

22 de mayo de 2015 12:00 AM

En una ciudad como Cartagena, en donde cada esquina tiene múltiples problemas sin atender, la aptitud del alcalde debe ser elocuente y firme, con una voz que respalde al unísono a la comunidad, sus electores, gente que necesita y espera soluciones. Nadie quiere a un político de afiche, sino un líder dispuesto a enfrentar los retos convencido de alcanzarlos. Eso no ocurre aquí y todo el mundo le mama gallo al alcalde.

El primer puesto lo tiene Electricaribe. El alcalde todo el tiempo exige soluciones definitivas y de aquello nada. Eso no sirve alcalde, no le prestan atención. Con este servicio, parecemos una colonia de mediados del siglo XX. El sufrimiento por cortes es a toda hora y parece imposible mirar a los ojos al amo de los electrones. Ya no basta que la Superintendencia les llame la atención. Toca alcalde, hablar con el presidente para que intervenga, claro, luego de liderar una marcha con usted a la cabeza, en donde participen los ciudadanos. Es grotesco y humillante que, según ellos, corten el servicio de electricidad por mantenimientos. Imaginemos esto en una urbe como New York. La tecnología existe, la conocen, pero nadie puede hacer nada más allá de quemar llantas hasta que aparezca el Esmad.

Transcaribe y el Túnel de Crespo siguen en la lista. Alcalde, usted no cumplirá su promesa de campaña ni con un simulacro. Le mamaron gallo y Transcaribe no arrancará por ahora. Seguimos en lo mismo. ¿Es sensato optimizar los paraderos cuando aún faltan cosas por terminar? ¿Todo está arreglado con los dueños de las busetas? Por su parte, la loma del túnel es un “monumento”. Entre los bloques y los sacos de arena dejaron un espacio, seguro para una innovación de la ingeniería del relleno con tierra. Hasta el aviso con los meses que faltaban lo quitaron, aunque deben entregarlo en octubre.

Los dueños de la publicidad son despiadados en su acoso visual en la ciudad. Ponen vallas y hasta paraderos donde no llega gente, todo por los avisos. Ahora al restaurar la Serrezuela se tomaron el andén e intentan poner inmensos murales publicitarios, sabiendo que es prohibido. El desprecio por lo legal es tan rampante que luego de detener la instalación de una valla a la entrada de Chambacú, meses atrás, sigue erguida la columna de la obra. ¿No les corresponde quitarla? Uno no puede ser tan tolerante y dejarse mangonear.

Alcalde, usted como persona joven haga algo. Su futuro político será un verdadero jugo de guanábana con sal si no actúa. Pavimentar calles no tapará el hueco de la inmisericordia a la que muchos quieren reducir a la ciudad. Aún le quedan algunos meses, muestre que al menos lo intentó, pero con fuerza y devoción, sin mamar gallo.

*Profesor