Columna


Los ‘garavitos’ del PAE

GABRIEL RODRÍGUEZ OSORIO

04 de julio de 2022 12:00 AM

Las espeluznantes imágenes sobre el hambre y la pobreza que narra El Universal en sus páginas del 29 de junio, escenas que he visto en vivo y directo, están como para que el presidente Petro declare a Cartagena en ‘estado de emergencia social’.

¿Hasta cuándo, carajo, si el presidente Núñez se acostaba hace 130 años, preocupado porque había cartageneros que se iban a dormir sin probar bocado alguno, el hambre y la miseria se siguen campeando como amo y señor de estas comunidades?

El testimonio de una madre es patético: solo manda a sus hijos al colegio para que reciban la alimentación que les brinda el PAE (Programa de Alimentación Escolar).

Si no hay una buena alimentación no habrá calorías y estas son el combustible que enciende el motor del desarrollo cerebral.

La neurología es una de las disciplinas que me apasiona, debido a ello he mantenido correspondencia con uno de los médicos que más conocen el tema en Colombia, amigo y contertulio: Remberto Burgos De La Espriella. En ellas hemos confirmado por qué el PAE es estratégico. Aunque en Colombia no se quiera a los niños, debido a que es uno de los países que más los maltrata, debe ser la razón social de los gobiernos, protegerlos.

Cada vez que se pierde un peso por la corrupción a que es sometido el PAE es atentar contra ellos, y debería ser considerado como delito de lesa humanidad. Sin embargo, los políticos, los eternos políticos ya están programándose para participar en las elecciones para la Alcaldía de Cartagena. No les da vergüenza, después que han dilapidado los recursos públicos, presentarse para una nueva gesta electoral. ¡No lo vamos a permitir!

Es posible colocar a los que se roban los dineros públicos en el listado de gente peligrosa, igualándolos a los violadores de niños. Cada vez que uno de los ladrones de estos dineros pisa el mármol de su casa está destripando el cerebro de un niño.

En la última correspondencia el doctor Burgos, señala: “El cerebro tiene un perfil de desarrollo único, nace pesando 350 gramos y a la vuelta del primer año debe estar en alrededor de los 900 gramos. Cuando tiene 5 años alcanza prácticamente el 90% del peso del adulto. En los primeros años de vida los aportes calóricos no pueden faltar; en esta etapa es cuando ocurre el mayor rango de crecimiento. Por otra parte se establecen las conexiones neuronales: es el periodo de la interconexión”. En ese preciso momento es cuando aparecen los que se roban los recursos destinados para el PAE.

En mi visita a las comunidades con nuestra Fundación Corazón Contento, es común ver niños famélicos con evidente estado de desnutrición y en algunos casos con desarrollos que denotan su estado de inferioridad mental. Por eso no hay peor crueldad que la de robarse esos alimentos, fundamentales para que nuestros niños tengan una buena formación fisiológica.

*Arquitecto.

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