Mapalé arqueológico

26 de marzo de 2010 12:00 AM

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Se deben tener agallas para interrumpir al Presidente de China, Hu Jintao, de cualquier reunión de Estado. Dicen que su mirada de ira puede enmudecer de por vida a cualquier funcionario. Y su Ministra de la Cultura lo sabía, pero debía correr el riesgo ante la noticia recibida. De ahí que entró al despacho con el mismo ruido que puede hacer una gata caminando en una alfombra, se inclinó suavemente hacía él y con el murmullo de un silencio bien apuntalado, le comentó lo ocurrido. El Presidente quedó perplejo y por el gesto de su mirada clorhídrica, los presentes comprendieron que debían desalojar su oficina. No era para menos. Jintao fue notificado de un terremoto violento ocurrido en Chile, casualmente el país donde tienen una muestra representativa de sus famosos “Guerreros de Terracota”. Para quienes las desconocen, las estatuas chinas son parte del descubrimiento arqueológico mayor del siglo XX y son amadas visceralmente por ellos. Su historia se remonta al año 1974, cuando fueron halladas accidentalmente por unos campesinos a las afueras de Xian. El ejército de terracota hace parte del mausoleo que se construyó Quin Shi Huangdi, primer emperador de la dinastía Quin, quien vivió entre los años 259 y 210 AC. Su extensión es de 56 kilómetros cuadrados, ocupó 700.000 personas para su construcción; y de las 7.000 estatuas que se estiman enterradas, han sacado unas mil, entre soldados, oficiales, carruajes y corceles. Las estatuas son de tamaño natural y lo impresionante es que prácticamente cada una tiene su propio rostro, con expresiones faciales diferentes. Pero bueno, regresando a Chile, la Presidenta Bachelet se emocionó cuando recibió la autorización del gobierno chino para la muestra. El lugar escogido para la exposición es El Centro Cultural Palacio de la Moneda, en Santiago, y el montaje estuvo a cargo del renombrado arquitecto chileno, Roberto Benavente, considerado uno de los mejores museógrafos de Latinoamérica. La inauguración fue el 4 de diciembre del 2009, presidida por la misma Bachelet. El tema de nuestra historia es que nadie esperaba el terremoto de hace pocos días en Chile. De ahí la angustia del Presidente, Ju Hintao, quien inmediatamente ordenó la investigación. En el ínterin, el arquitecto Benavente, a los pocos minutos del sismo, apenas recuperándose del susto, partió angustiado hacía el Centro Cultural para indagar por las estatuas. En el camino, al notar tanta destrucción a sus alrededores, se preocupó aún más. Cuando el hombre entró al Palacio, sudando copiosamente, en el salón principal no vio a los caballos y guerreros que debían estar en dicho lugar. Y grito: “¡Guardias! ¿Y las estatuas? ¿Se pulverizaron?”. Pero al doblar la esquina, notó que estaban al fondo. Simplemente, estuvieron bailando el mapalé ante semejante terremoto y se fueron danzando hacía el rinconcito. El sistema antisísmico que les habían puesto funcionó a la perfección. El periódico El Mercurio recogió la noticia: “El sorprendente hecho atrajo de inmediato a la televisión china, que destacó el trabajo de montaje realizado en Chile. Cómo no, si la delegación de ese país sugirió en el 2009, disponer las piezas sin soportes. Por suerte el equipo chileno se negó y diseñó un montaje especial”. *M.A. Economía, Empresario jorgerumie@gmail.com

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