Columna


Neurociencia y paz

PABLO ABITBOL

19 de agosto de 2022 12:00 AM

Esta semana tiene lugar ‘Neurociencia, cognición y economía del comportamiento: avances para promover la paz y la prosocialidad en Colombia’, un seminario que congrega un diverso espectro de académicos y practicantes que trabajamos en el desarrollo de conceptos, teorías, métodos y hallazgos de las ciencias cognitivas y del comportamiento, para aplicarlos en procesos de construcción de paz alrededor del mundo, especialmente en Colombia.

El evento honra la memoria de Emile Bruneau, quien fue director del Laboratorio de Neurociencia de la Paz y el Conflicto en la Universidad de Pennsylvania. En su brillante carrera, Bruneau desarrolló una serie de interesantes paradigmas para la investigación de procesos psicosociales, como la empatía tribalista y la deshumanización flagrante, con el fin de explorar mecanismos que permitieran desactivar los patrones mentales que subyacen bajo la violencia social.

Es interesante que la relación entre la neurociencia y la paz se remonte hasta los orígenes mismos de la ciencia política, pues fue Thomas Hobbes, en su gran obra ‘El Leviatán’, quien por primera vez propuso construir una explicación del Estado basada en una comprensión de la interacción entre el cerebro, la mente y el comportamiento humano.

El Estado surge de la necesidad humana de crear un pacto racional que nos permita convivir en paz pese a la diversidad de nuestros intereses, visiones de la vida, facultades y aspiraciones. La mente humana, que emerge de la estructura más compleja del universo, nuestro cerebro, es el origen de nuestra terrible conflictividad y de nuestra fabulosa capacidad de convivir en paz.

La UTB trabaja desde hace varios años desde esta y otras perspectivas. No solo a través de investigaciones que nos permiten experimentar y aportar nuevas herramientas para la deliberación esencial que debe darse en el interior de todo el sistema educativo en torno a nuestras responsabilidades para la construcción de una sociedad que pueda convivir en paz, sino también a través del trabajo conjunto con colegas de diversas universidades con quienes se está armando un laboratorio de neurociencia y memoria que permitirá explorar conexiones profundas entre el recuerdo y el perdón con víctimas, excombatientes y pobladores de los Montes de María, Cartagena y el Caribe colombiano.

Nuestra aspiración es que estas investigaciones contribuyan tanto a los complejos procesos de construcción de paz en nuestros territorios como a la superación de tanto dolor que la violencia política, cultural y económica ha causado.

Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB ni a sus directivos.

*Profesor Programa de Ciencia Política y RR.II., UTB

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