Oportunidades de la marihuana

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

La reciente realización en Cartagena de “Expo CannaBiz”, un evento internacional en el que participaron figuras representativas de la política, el arte, y por supuesto inversionistas y empresarios de la marihuana, permitió renovar el debate en Colombia sobre la legalización de lo que, alguna vez se le conoció como “la hierba maldita”.

Por cuenta del cultivo, exportación y consumo interno de ese producto natural, Colombia ha padecido grandes tragedias, sus territorios se han teñido de sangre y desde el exterior se han marcado las pautas para una guerra interminable, al amparo de la cual se mueven miles de millones de dólares.

Nuestro suelo es fértil para esa planta; hace varias décadas la sierra nevada de Santa Marta fue núcleo de extensos cultivos y de una gran bonanza que dio origen a una clase económico-social emergente y a un maridaje que aún se conserva entre mafias, políticos y algunos sectores públicos y privados.

En medio de esa bonanza, consumo masificado, balas y dinero, hizo carrera silenciosa el descubrimiento de algunas propiedades medicinales de la marihuana, por lo que era común encontrar en muchos hogares un frasco con hojas inmersas en alcohol, que usaban los adultos para el tratamiento de dolencias.

Con el paso de los años, las investigaciones científicas comprobarían las grandes cualidades medicinales del cannabis, en paralelo a su consumo recreativo y con ello una industrialización del producto, en la que participan varios países.

En EE. UU., que aún estimula el combate con fiereza a los cultivos ilícitos en otros territorios, los sembrados de marihuana generan mayor rentabilidad que los de trigo y maíz; en 30 de sus Estados se permite el uso medicinal y en nueve está autorizado el uso recreativo.

La industria del cannabis crece a pasos acelerados, en Norteamérica, los cultivos ocupan a más de 100 mil personas, las empresas del sector emplean a otras 121 mil, sus ventas el año pasado se estimaron en más de US$ 11.000 millones, generaron más de US$ 1.500 millones en impuestos y se pronostica un crecimiento exponencial de la industria en los próximos años.

Entretanto en Colombia la Ley 1787 aprueba y reglamenta el uso de la marihuana medicinal desde 2016, pero aún no existe un solo producto, elaborado con marihuana, que esté avalado por el Invima, para ser comercializado legalmente en el país, y seguimos enredados en discusiones bizantinas y de doble moral, que impide acercarnos a la legalización. Si bien no se puede esperar que de la noche a la mañana se tomen decisiones radicales, convendría avanzar en reglamentar el cultivo, producción industrial y comercialización con fines medicinales, para que el país, incluyendo a los no consumidores, aproveche por fin, las oportunidades que ofrece la marihuana.

*Asesor en comunicaciones

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Columna

DE INTERÉS