Columna


Paro Armado en Clase

MARÍA CAROLINA CÁRDENAS R.

14 de mayo de 2022 12:00 AM

He sido profesora la mayor parte de mi vida profesional. Ser docente es mi vocación más genuina la cual descubrí casi accidentalmente gracias a otro profesor que vio ese algo en mí, esa ilusión de quienes quieren dedicar su vida a un generoso compartir de experiencias y perspectivas que nos hace soñar con un país mejor. Recientemente asumí una cátedra en una Maestría en Derechos Humanos, en la que me encontré con un grupo heterogéneo de personas increíbles. Mientras desarrollábamos las sesiones del seminario, iniciaron los hostigamientos de la población civil por la estructura criminal del clan del Golfo, que como retaliación por la extradición de “Otoniel”, lejos de las afirmaciones del actual presidente, mostraron ser más robusta de lo que se pensaba. Mis estudiantes que viven en Apartadó, compartían con nosotros su angustia, desconsuelo, al verse encerrados en su casa y advertidos de que al día siguiente no tendrían luz en todo el día, por tanto, quedarían incomunicados. Más fuerte aún sus preguntas: ¿Profe, donde están las fuerzas militares? ¿Por qué no sacan tanquetas como en el paro? ¿Por qué frente a verdaderas organizaciones narcoterroristas, que nos desabastecen a comunidades enteras la fuerza pública no aparece? Nos dejaron solos, dijeron. Lo que muestra este paro armado es el fracaso total de la apuesta de la seguridad de Duque. En primer lugar, por una completa parsimonia, dado que no se ha visto una respuesta del Estado coherente, sistemática y proporcionada para hacerle frente a estos delincuentes. Bastaron cuatro años del actual presidente para que nos devolviéramos al terror del narcotráfico de los 80, y nos querrán convencer que se necesita más seguridad democrática, cuando existen tantos indicios de relación del narcotráfico actual con miembros de la fuerza pública y de las altas esferas del poder colombiano. En plena recta final de la campaña presidencial nos vemos nuevamente cara a cara con el terror del narcotráfico paramilitar. Según diferentes medios de información la crueldad con la que se atentó contra la población civil incluyó asesinar a sangre fría a quienes incumplían las restricciones de movilidad impuestas por dicho grupo y quemar sus vehículos. ¿Querían mostrar su poderío militar? Realmente nos mostraron la incapacidad de respuesta del Estado, y su persistente falta de presencia en los territorios. Antes de ayer fue mi última clase con ese grupo. Y tuve que escuchar en llanto a dos de mis estudiantes, mujeres amorosas y estudiosas, informándome que no eran capaces de continuar la actividad porque acababan de asesinarles un familiar que tenía en común. En mi clase de derechos humanos escuché cómo les vulneraban los suyos.

*Abogada con especialización en Derecho Constitucional y magíster en Derecho con énfasis en Derecho Empresarial y Contractual.

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