¿Podemos mitigar la severidad del COVID-19?

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Mientras en las redes abundan tratamientos infames para COVID-19, la información oficial recibida no alcanza a contrarrestar la desinformación ni ayuda a disminuir la zozobra.

En la página https://coronaviruscolombia.gov.co, ante la pregunta, ¿Existen medicamentos o terapias que permitan prevenir o curar el COVID-19?, la respuesta es: -No hay pruebas de que los medicamentos actuales puedan prevenir o curar la enfermedad. La OMS no recomienda la automedicación, en particular con antibióticos, para prevenir o curar el COVID-19. Tampoco hay vacuna para el virus-. Y ante esta: ¿Cuáles son los tratamientos caseros para tratar el coronavirus?, responden: -Puede hacer remedios caseros para mejorar los síntomas respiratorios, de igual manera que se hace con la gripe. Teniendo en cuenta que esto no la va a curar del virus-.

Si bien es cierto que no hay fármacos aprobados, también lo es que conocemos suficiente sobre la enfermedad como para no esperar que la brisa traiga el virus. Sabemos que un sistema inmune débil y deficiencia en las defensas antioxidantes celulares, acentúan los síntomas. Aproximadamente uno de cada cinco contagiados llega a hospitalización, y una fracción menor a UCI. Por tanto, debemos intentar disminuir el nivel de gravedad, interviniendo antes de la infección y en los primeros días de la misma.

Solicito a las autoridades que no dejen las respuestas escuetas. Atrévanse a describir esos remedios caseros, la herencia de nuestros ancestros, específicamente para los que hay evidencia científica comprobada de su acción inmuno-estimuladora, antiviral, antioxidante y antiinflamatoria. En la base de datos www.pubmed.gov, la información sobre moléculas con estas propiedades, presentes en muchas plantas comunes, como el orégano, tomillo y el toronjil, es abundante. Si bien sus infusiones no previenen ni curan la infección, podrían ayudar al cuerpo a combatirla.

Estudios han mostrado un papel preponderante de la Vitamina D y precursores del glutatión, como la N-acetilcisteína, en la reducción del riesgo asociado con infecciones respiratorias, por lo que su suplementación sería bueno considerar en grupos de mediano y alto riesgo.

Aclaro que como investigador no avalo alternativas terapéuticas sin los debidos estudios clínicos. Sin embargo, el conocimiento científico existe y debemos aprovecharlo, sin olvidar que muchas respuestas a COVID-19 están aún por descubrirse en nuestra biodiversidad. Conmino a todos evitar difundir información dañina para salud, así como exigir respuestas más precisas de las autoridades.

*Profesor.

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