Columna


Políticas públicas más allá de las pantallas, por favor

ANGÉLICA VILLALBA ELJACH

06 de abril de 2021 12:00 AM

Una crítica generalizada en la historia de Colombia es que las decisiones más importantes del país se toman desde las oficinas del centro de Bogotá, haciendo referencia a las sedes en las que funcionan la Presidencia, el Congreso, la Corte Constitucional y la mayoría de los ministerios. Esta crítica se hace más notable cuando funcionarios y contratistas del gobierno central desconocen las dinámicas territoriales sobre las cuales deben realizar su trabajo, por eso los viajes entre Bogotá y las regiones eran la forma más común de conocer a los interlocutores e identificar aspectos como la geografía, cultura y hasta las fronteras invisibles que conforman el país.

Sin embargo, a causa de los protocolos adaptados por la pandemia, un alto número de servidores hemos tenido que desempeñar nuestras funciones desde casa. Si antes nos quejábamos porque la distancia era desde cualquier punto al centro de Bogotá, la distancia de ahora es desde cualquier punto a la comodidad de una casa bogotana.

No se puede desconocer que una ventaja de esta forma de trabajar es que hemos podido seguir trabajando evitado aglomeraciones, pero debemos reconocer que se presentan desventajas para el propósito mismo de la gestión pública, como lo supone la imposibilidad del desplazamiento, para lo que algunos dirán que así se ahorran recursos públicos, estando absolutamente de acuerdo con que ciertas reuniones, inclusive algunas de alto nivel se puedan realizar de forma virtual.

En contraposición, estoy convencida acerca de la necesidad que tienen las políticas públicas de formularse y validarse mirándose a los ojos, sufriendo la incomodidad que implica llegar a zonas rurales y compartiendo con los beneficiarios directos de los programas y proyectos.

Si bien la virtualización nos permitió avanzar y no detener el quehacer de nuestras funciones, las herramientas digitales definitivamente se deben seguir explorando, al tiempo en que se superen los asuntos relacionados con la conectividad, cobertura y analfabetismo digital, dado que son notables las brechas entre quienes trabajamos en el centro, los funcionarios más alejados de Bogotá y por supuesto, de la ciudadanía.

Nos corresponde a quienes tenemos la oportunidad de trabajar para el gobierno central no olvidar que la vida es más que los documentos con lineamientos de política, más que los productos contractuales, con la buena voluntad que caracteriza a los servidores que promueven enfoques de políticas centrados en las personas estamos dando algunos pasos, recordando que el verdadero desarrollo se vive más allá de las pantallas.

*Magíster en análisis de problemas políticos y económicos contemporáneos.

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