Columna


Por la logística nacional

“Buscamos generar un ambiente confiable del sector, que contribuya a su desarrollo. Y ya tenemos resultados que vale la pena destacar: la entidad realizó (...)”.

CARMEN VALDERRAMA ROJAS

03 de octubre de 2019 12:00 AM

La renovación de la Superintendencia de Transporte le entregó a la entidad la responsabilidad de combatir la proliferación de las llamadas “empresas de papel” que afectan el transporte de carga, entre otros flagelos que impactan el correcto desarrollo de esta actividad. Así lo estamos haciendo.

Toda renovación trae nuevos retos. Eso nos pasó en la Superintendencia de Transporte, que a partir del Decreto 2409 de 2018 sumó a sus tareas la de velar “por el libre acceso, seguridad y legalidad, en aras de contribuir a una logística eficiente del sector”.

Esta misión le entrega a la entidad la responsabilidad de revisar quién afecta el desarrollo de la logística del país. Para lograrlo, hay que tener claro que existen muchos actores en esta cadena, además de las empresas de transporte, y que cualquiera de ellos puede ser responsable de estos problemas.

La Superintendencia está realizando acciones por omisión de registro y, por primera vez, ha iniciado investigaciones administrativas para combatir la ilegalidad de las empresas de transporte público de carga y generadores de carga que contratan y utilizan vehículos que no cumplen con las condiciones y procedimientos al momento de su registro inicial. Esto sin perjuicio de la responsabilidad administrativa en que puedan incurrir las sociedades portuarias respecto del enrutamiento de los vehículos de carga en esas condiciones. Buscamos generar un ambiente confiable dentro del sector, que contribuya a su desarrollo. Y ya tenemos resultados que vale la pena destacar: la entidad ya realizó la primera apertura contra un generador de carga, al que se le formuló pliego de cargos por el presunto incumplimiento de las obligaciones del pago del valor del flete en los tiempos pactados y el presunto incumplimiento de las obligaciones de los tiempos y las condiciones necesarias para el traslado de la mercancía, es decir, el cargue y descargue. También cancelamos la habilitación a varias empresas a las que se les habría demostrado que vendían manifiestos de carga, sin que estos respaldaran sus operaciones. Otro de los focos de la Supertransporte en su trabajo con este sector han sido los transportadores de carga. Queremos que sientan que la entidad vela por sus intereses. Ya iniciamos investigaciones contra empresas que no les cumplen los tiempos pactados de cargue y descargue de mercancía, pues hay reportes de casos donde se habrían superado los tiempos de 12 horas para estas actividades, afectando a los propietarios y conductores de los vehículos.

Entendemos la importancia de los transportadores de carga para la competitividad y el desarrollo del país. Por eso, asumimos nuestra nueva misión con compromiso por el sector, para consolidar acciones que restablezcan la legalidad en cada uno de los eslabones de la cadena logística y propendan por el correcto desarrollo de su actividad.

*Superintendente de Transporte.

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