Relimpia mental

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Lo menos que esperábamos los habitantes de esta tierra es que el alcalde encargado vendría con al menos una nueva idea y no a repetir la historia de siempre, como si su función fuese leer y aplicar el libreto que ha mantenido a este pueblo sumido en la más incomprensible inequidad. En sus narices, decenas de hectáreas han sido arrebatadas a la ciénaga de la Virgen, rellenadas y hasta habilitadas para centros de reciclaje, aportando dioxinas y metales tóxicos a ese cuerpo de agua, a nuestra dieta.

La alcaldía no ha recuperado, ni recuperará, un metro cuadrado despojado a la ciénaga, pero sigue apostando a la eterna historia de las relimpias de caños como estrategia para mejorar calidad de vida. Relimpias como la actual no aportan ni lo uno ni lo otro. Con la poca profundidad promedio de la ciénaga, menos de medio metro, sacar lodo con basuras de la boca de los caños, ponerlo a un lado y agregarle tierra encima, no hace nada. Es como limpiar la casa y dejar la basura detrás de la puerta. Con las lluvias, el lodo regresará y un nuevo contrato empezará, y así sucesivamente.

La Alcaldía necesita una relimpia mental y empezar a desarrollar otras ideas. Un programa para convertir a la ciénaga en el Parque Ambiental Lineal Matute (Palma) es imposible soñarlo en esta administración, pero algo de complejidad mínima podría intentarse. ¿Qué sucedería si la relimpia no la hace el dueño de una pala draga sino los residentes del lugar? Con los cientos de millones adjudicados al consorcio, podrían contratarse por lo menos a unos 200 vecinos de los caños, para que con herramientas y protección adecuada, limpien, inclusive de forma permanente. Una parte final del pago podría atarse al buen estado de los caños con el tiempo. La Alcaldía además aportaría al compromiso para mitigar la miseria.

Las relimpias actuales atacan el resultado del problema, no su origen. La Alcaldía debería lanzar el programa Cartagena sin Basuras, elegir comunidades y día a día insistir en el adecuado manejo de residuos, al tiempo que con ellas saca llantas y objetos de los caños, al menos un domingo cada mes. La participación comunitaria es clave, pero funciona si las autoridades están inmersas en las soluciones.

Como ya los contratos de la relimpia fueron firmados, alguien debería llamar al contratista a ver si puede donar a los jóvenes de la Perimetral unas mil camisas con la frase estampada soy guardián de la Ciénaga, no arrojo basuras en ella. Este gesto, seguramente imposible, tendrá más impacto en la vida de la ciénaga y en los cartageneros que todas las relimpias hechas hasta la fecha.

*Profesor

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Columna

DE INTERÉS