Columna


Rey Borda

WILLY MARTÍNEZ

07 de abril de 2021 12:00 AM

A los Borda Martelo los conocimos desde nuestra niñez. Vivían en la casa ‘Bethania’. Una joya arquitectónica del barrio Manga. De padre bogotano y madre cartagenera los Borda eran amantes del deporte extremo. Rey era reconocido por andar en una moto de alto cilindraje con la que trataba de conquistar las chicas del barrio. Equipado de su especial medio de transporte y su labia, atrapó el amor de Carmen Cecilia, una joven abogada con quien se casó. Años después, Rey y Carmen se trasladaron a USA donde viven. De joven Rey viajó Bogotá - Cartagena en un avión SAM, de carga, un día de noviembre de 1960. En el aeropuerto de Crespo fue recibido por Alberto Samudio, gerente de Avianca, quien lo llevó a Manga en donde su madre Anita Martelo y Cecilia Vélez de Mutis lo esperaban. Como Rey llegó con ropa cachaca, lo llevaron al Centro para dotarlo de atuendos caribeños.

Pasando por El Portal, escucharon que el avión HK-515 de SAM que partió Cartagena - San Andrés, había caído al mar, destrozándose por el impacto. De acuerdo al desarrollo de la noticia, no había ninguna señal de vida del piloto, el capitán Niño. Doña Anita y Cecilia se pusieron a llorar y Rey gritaba desconsolado. Era el avión que lo había traído tres horas antes de Bogotá. Además, el Capitán Niño era gran amigo de Jaime Borda Junguito, el padre de los Borda y quería mucho a sus hijos quienes graciosamente le decían: “Eres un niño piloteando aviones”. Rey me decía que el piloto Niño era exacto a Santiaguito Heredia, amigo que falleció en un accidente en Mamonal, en el que milagrosamente se salvó Álvaro de la Vega.

Cuando el viejo Borda y su familia vivieron en el barrio Laureles de Medellín, visitaban a Lucho Bermúdez y Matilde Díaz. Hacían parte de sus fiestas. En ellas, Rey bailó porros con una paisita, que mayor lo estuvo buscando en Cartagena. Carmen Cecilia se enteró. Pero pasó que Carmen sí sabía bailar y la paisa le pisaba un callo que le dio batallas a Rey.

Los Borda Martelo siempre han sido hiperactivos. En un descuido del viejo Borda, su hijo Polito se metió de polizón en un avión. El creía que su destino era Cartagena. En pleno vuelo lo descubrieron. El avión de carga iba para Miami y tuvo que regresar a Medellín. Todos los Borda son unos personajes. También debemos mencionar a Jaime, Alberto, Mireya, Patricia y Roberto, quienes heredaron de su padre buen temperamento y amor por los aviones. Ir con ellos a un aeropuerto resultará siempre emocionante. En cualquier momento podríamos estar volando de Cartagena a Madrid y gratis.

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