Columna


Servicios públicos

LIDIA CORCIONE CRESCINI

19 de enero de 2021 12:00 AM

En los años que llevo de vida laboral, no he visto incrementar mi sueldo de manera vertiginosa y en menos de lo que canta un gallo, es por eso que cada vez que recibo una facturación por servicios públicos, acudo de inmediato donde mi vecino Ricardo, para explorar en los despropósitos con que nos aplican nuevas tarifas.

Son cada vez más las quejas por el aumento de estas. A los estratos altos, además de estar sometidos a exagerados subsidios y contribuciones al parecer aprobados por el Concejo Municipal, algunas prestadoras de servicios como Pacaribe S.A. les viene reajustando el cargo variable multiusuario en forma escandalosa y silenciosamente camuflada en la factura de Aguas de Cartagena.

Las normas atinentes a tarifas en el servicio público de aseo están contenidas en la resolución 720 del 2015. En el modesto edificio donde habito en Castillogrande nos hemos acogido a la tarifa multiusuario; esto es: presentamos en forma conjunta nuestros residuos sólidos. No entendemos cómo, de un mes a otro, suben este cargo hasta un 22%; algo que no se compagina con el aumento del costo de vida que viene dándose en un solo dígito en otros aspectos como son: salario mínimo, IPC, tasas de interés etc. Los componentes del costo variable siguen siendo los mismos: Recolección, transporte y disposición final.

Las toneladas dispuestas en este edificio siguen siendo iguales y si hubiese un aumento, este cambio debe ser monitoreado conjuntamente con la administración del edificio y no hacerlo unilateralmente Pacaribe. De los derechos de petición con esta reclamación, que se han enviado, no se han recibido respuestas satisfactorias. Debemos unirnos y presentar una acción conjunta que ponga freno a estos exorbitantes aumentos. En Pacaribe, en tiempos de Pandemia, despidieron a alrededor de 170 trabajadores, amparados en la figura contractual que ellos manejan y les permite terminar contratos cuando quieran.

En ocasiones el Distrito les ha pagado miles de millones en servicios extraordinarios de recolecta de sólidos en adición a lo contractual que de por sí es alto. Esto debe ir al oído de todos los cartageneros. Pellizquémonos.

La prórroga de estos contratos debería ser revisada minuciosamente y ponerles un tope a las tarifas. Nos están trasladando costos de una gestión ineficiente y no propiamente los costos de prestación del servicio. Si bien es cierto que todo aumenta, también es cierto que los atropellos a los usuarios pululan. ¿Quién responde?

*Escritora.

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