Columna


Todos ponemos

LIDIA CORCIONE CRESCINI

27 de octubre de 2020 12:00 AM

Esta debe ser la consigna para lograr lo que queremos, una ciudad limpia libre de contaminación, pero siempre escucho las mil y una excusas para arrojar basura en espacios públicos, situación que está entorpeciendo no solo al planeta sino nuestro buen vivir. Nos quejamos todo el tiempo, señalamos a los gobiernos, culpamos a los otros, solo nos sentamos con camándula en mano a repetir las letanías en vez de apropiarnos de nuestro entorno y comenzar a meter mano, de pequeños aportes desde el compromiso personal, se logran los cambios. Es cierto que se necesita demasiada cultura ambiental, ciudadana, pero también nos falta mucha iniciativa. Pareciera que el disco está rayado, pero nada es suficiente hasta lograr lo que se busca. Los canales (para no hablar de caños, como anota el Dr. Rumié porque la imagen es de cañería, porquería, que no dista de la realidad) y cuerpos de agua de Cartagena están en condiciones deplorables, no les cabe una pelusa más de basura y con la excusa de que no hay suficientes canecas en la ciudad, seguimos haciendo desastres ecológicos y sanitarios. Estoy trabajando con un grupo de estudiantes de varios colegios aledaños a Juan Angola sobre “Ecología Cívica”, después de cada sesión semanal, comparten con sus amigos, los vecinos de la cuadra, la importancia de agruparse para erradicar aunque sea por sectores la basura. Indagan en su sector, descubren la flora y fauna, hacen videos, frases reflexivas y poco a poco estamos logrando una conciencia de responsabilidad. Al ejercicio ¿Cómo te gustaría ver el Caño de J. Angola? “Limpio como en sus inicios, cuando a través de sus transparentes aguas podían verse todas las especies de peces y otros animales acuáticos que en él habitan. Quisiera regresar el tiempo en esos momentos de gloria del caño antes de que las personas le echaran basura por su bajo sentido de pertenencia, pero como no se puede volver en el tiempo solo puedo cuidarlo para que pueda volver a su antigua gloria”, Keyner Ortiz, 15 años. Te cuento que me gustaría ver el caño como un eje de desarrollo económico, social y ambiental, donde las comunidades vecinas sean las más beneficiadas, a través de la pesca artesanal y el uso de este como medio de transporte fluvial, y que su rica biodiversidad sea centro de ecoturismo. Jairo Berdugo (prof.). Si no nos comprometemos, se podrán hacer relimpias a diario y el problema continúa: “Que lo recoja otro, no me importa arrojar, eso no es mío”. Décadas tras décadas en limpieza y relimpia. Todos ponen o nadie gana y estamos para #Salvemos juntos a Cartagena, donde el verde es de todos los colores para arroparnos de esperanza. Creo en ti Cartagena.

*Escritora.

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