Un proyecto inteligente

20 de abril de 2010 12:00 AM

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"Cada vez que la Alcaldesa llega a una comunidad, la gente pide: que le pavimenten las calles, un puesto de salud, un Ceres y un Centro Cultural o Biblioteca. Como es imposible tener uno en cada barrio, pues pasa lo que actualmente con los 12 que hay (muy modestas infraestructuras y dotación frente a la gran demanda de los usuarios), le hemos apostado a los grandes proyectos que nos merecemos y que además apuntan a contribuir a una vida digna y a disminuir las brechas en el acceso al conocimiento y a la educación. Sin educación es imposible romper el círculo de la pobreza" (Gina Ruz IPCC). Debemos comenzar por confiar en la buena intención y aceptar de una vez por todas que a pesar del lastre de la corrupción que nos ha sumido en un diluvio escéptico, es necesario abrir nuestra mente hacia el progreso humanístico que simple y llanamente se puede obtener a través de una dirección en la conciencia, para que, nutrida y capacitada, se convierta en autónoma. La educación es la base de todo, sin importar el estrato o las condiciones en las que a cada cual le toca subsistir. Decir a todo ¡no! es frenar de alguna manera nuestros propios deseos, ya que a todos sin excepción nos atañe el aspecto de la educación. Este proyecto, que deberá ir de la mano de la reconstrucción de los colegios públicos en mal estado, con paredes deterioradas, sin sillas, sin ventilación adecuada, falta de docentes, etc., será una obra magnífica que embellecerá a la ciudad, y no estoy hablando del aspecto físico, sino del aspecto moral, de esa posibilidad de permitir a nuestra comunidad -sin excepción- gozar de un espacio atractivo que nos invite a navegar en la lúdica, ciencia y tecnología. No deseo entrar en polémica sobre el costo del proyecto del megaparque del manglar. Sólo quiero mirar positivamente esta oportunidad, que nos sacaría de alguna manera del ostracismo. Miremos este proyecto como algo que nos favorece a los habitantes de Cartagena, y nos daría prestigio a nosotros como colectivo y como personas. Si mi memoria está fresca, el turista ese que viene y puede gastar es el que se privilegia de los buenos restaurantes, paseos en yate, excelentes hoteles, conciertos, presentaciones. Un círculo reducido de residentes y nativos gozan de esa oportunidad. Ahora bien, lo importante después de que se lleve a cabo, es un mantenimiento riguroso para que día a día se embellezca más, y florezca en todos sus aspectos. En las encuestas que he realizado sobre este proyecto, el resultado es favorable, sin embargo, lo único que preocupa es su cuidado, mantenimiento, buen uso y la garantía de que en poco tiempo no caerá en manos de la desidia, el abandono y que los vándalos hagan fiesta y les quede de guarida y meadero. Educar es hacer un mundo mejor y es deber de nosotros los ciudadanos que hemos tenido la oportunidad de ser educados desde nuestro nacimiento, convertirnos en multiplicadores para dar oportunidad a todos, sin distinción. No será fácil, pero nada es imposible. Pongamos nuestro voto de confianza en este proyecto y cuando esté listo nos daremos cuenta de que para una ciudad en aras del progreso, la educación y la posibilidad de generar empleo para muchos, nos estaba faltando. *Escritora licorcione@gmail.com www.lidiacorcione.blogspot.com

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