Columna


Una propuesta ciudadana

PABLO ABITBOL

PABLO ABITBOL

24 de julio de 2020 12:00 AM

1. Lo más importante que podemos y debemos hacer como individuos para reducir el riesgo de contagio por COVID-19 es usar tapabocas siempre que estemos fuera de casa.

2. Tenemos que lavarnos muy bien las manos con abundante agua y jabón cada vez que entremos o salgamos de nuestros hogares o lugares de trabajo, y no tocarnos la cara sin habernos lavado las manos. También hay que lavar bien o desinfectar con cloro o alcohol todos los objetos, paquetes y alimentos que entren a casa.

3. Hay que evitar los lugares Cerrados y Concurridos, el Contacto y la Cercanía con otras personas; las 4C del cuidado mutuo durante la pandemia.

4. Apenas sintamos síntomas de COVID-19 (fiebre, tos seca, cansancio, dificultad para respirar) tenemos que llamar a nuestra entidad prestadora de salud y aislarnos mientras nos diagnostican y atienden.

Esto va para largo y va a ser difícil. Si queremos sobrevivir al virus, mantenernos a flote económicamente y seguir sacando adelante nuestros proyectos de vida, tenemos que reconocer que acatar estas recomendaciones es más complicado para algunas personas que para otras, y que puede afectar a algunos sectores de la economía más que a otros.

Por ejemplo: muchas personas viven en casas muy pequeñas, mal ventiladas, sin acceso a Internet, donde frecuentemente se va la luz y en comunidades cuya relación con el Estado ha oscilado entre el olvido y la represión. ¿Les exigimos confianza en las instituciones y los tildamos de indisciplinados si no acatan el confinamiento?

Mientras tanto, más empresas quiebran, más estudiantes se rezagan, más gente pierde su empleo. Es necesario dejar de hacer énfasis en el intento de imponer control sobre los comportamientos y es vital hacer más énfasis en la gobernanza contextualizada del riesgo.

Lo más importante que podemos y debemos hacer como sociedad para sobrevivir y adaptarnos a la pandemia es generar una gran deliberación ciudadana que abra un diálogo comprensivo, constructivo y creativo entre las comunidades, las organizaciones sociales, los gremios, la academia y el gobierno.

Mediante la realización de Asambleas Deliberativas Ciudadanas (una herramienta de gobernanza probada por la ciencia política) podemos crear conocimiento en común sobre la naturaleza del virus y construir amplios, claros y legítimos acuerdos en torno a cómo reducir los riesgos de contagio y de retroceso económico y social, atendiendo a las particularidades contextuales de cada sector de la sociedad y del territorio. Sabemos hacerlo, podemos hacerlo.

Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB o a sus directivos.

* Profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, UTB.

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