Columna


Vandalismo organizado

JOSÉ WILLIAM PORRAS

19 de septiembre de 2020 12:00 AM

Lo que viene ocurriendo en diferentes ciudades de Colombia como reacción a un hecho reprochable de dos policías, que excedieron el empleo de la fuerza contra un ciudadano (Javier Ordoñez Bermúdez) el 9 de septiembre, causando posiblemente su muerte y como reacción sistemáticamente fueron destruidos varios CAI de la Policía, incendiando buses de transporte masivo, saqueo de cajeros automáticos y toda clase de disturbios, nos pone a pensar que existe un vandalismo organizado que está causando este caos.

Utilizaron como mecha detonante el video de lo acaecido con el exceso de los dos policías, en menos de dos horas y esa misma noche comenzaron los actos vandálicos contra los CAI en diferentes partes de Bogotá, que se extendió a otras ciudades del país al día siguiente, observándose bandas muy bien organizadas y armadas, intimidando y propiciando incendios y destrucción a todo lo que se les aparecía en su camino. Esto solo puede ser causa de una organización que quiere sembrar el caos y desestabilizar el país, llevándolo por el sendero parecido a lo acaecido en Venezuela, uno de los países más ricos de la región, hoy empobrecido y sin democracia.

La justicia no puede ser tomada por la mano, hay organizaciones jurídicas y de investigación que tienen esa labor y no podemos caer en la falacia de apoyar el vandalismo, por una acción reprochable que debe ser sancionada según la ley.

Estamos ante un momento de inflexión, de qué queremos para Colombia. Lo que estamos viendo nos debe hacer reaccionar, porque lo que está en juego no es simplemente contemplar como espectador la destrucción sistemática y organizada de los CAI, buses y almacenes, no, lo que está en juego es el futuro de nuestro país democrático. Es muy ingenuo pensar que lo visto en esos dos días fue simplemente una reacción contra un hecho reprochable, esto viene siendo organizado por personas que quieren debilitar al país, postrándolo en la anarquía y llegar al poder en forma sencilla y fácil para después convertirlo en un país que difícilmente podría retornar a un estado de derecho y democrático. Vendrán las reformas políticas, electorales y constitucionales que les permita perpetrarse y permanecer en el poder. Tenemos varios ejemplos alrededor nuestro y poco a poco como un cáncer vemos cómo se viene propagando en el país. Tratan de desprestigiar hoy a la Policía, mañana a las Fuerzas Militares y después a las pocas instituciones que se les opongan hasta llegar al poder, esconden hábilmente sus objetivos con discursos populistas incitando al pueblo a la desobediencia. Se muestran como los salvadores cuando realmente serán quienes acaben con Colombia. Será que esto es lo que queremos para el país.

TEMAS