Columna


Visibilizando el arrecife

RAFAEL VERGARA NAVARRO

09 de enero de 2021 12:00 AM

Expreso el sentimiento y preocupación de uno los cientos de miles de cartageneros que defendemos los corales heroicos, amenazados desde antes de 2014 por la ambición portuaria de fracturar y dragar parte del arrecife de Varadero e imponer un canal de acceso alterno en la bahía de Cartagena. Lo hago porque, sin invitación y me disculpo, participé en una reunión donde Dimar convocó a las autoridades y a líderes portuarios a analizar la crisis de isla Draga, amenazada de desaparecer por el nivel del mar, y de allí la propuesta para intervenir e impedirlo.

Valoré la existencia de estudios y recursos para el salvamento, pero me preocupó -y lo hice ver- que el área además de ser un patrimonio cultural, también es natural, al existir allí el arrecife coralino de Varadero, entre Isla Draga e isla Abanico, espacio pretendido para el dragado.

Posterior a mi corta alerta el director de la Dimar ratificó la integralidad de la obra, que es del orden nacional y urgen las autorizaciones, lo que me obliga a prevenir y recordar lo que se le dijo al presidente en 2018, y lo ha cumplido. Que el artículo 207 del Plan de Desarrollo Nacional determinó “protección a los ecosistemas de arrecifes de coral, manglares y praderas de pastos marinos, de todas las zonas marinas de jurisdicción nacional, definidos por el Atlas de Áreas Coralinas de Colombia, elaborado por el Invemar”.

Al no estar definido, con el apoyo de la Procuraduría, Parques y el Ministerio de Ambiente, el Invemar ratificó lo que la realidad y la ciencia dice: de isla Draga a punta Polonia en Barú, Varadero es “una formación coralina con características particulares relacionada con un buen desarrollo (grandes colonias masivas y alta cobertura de coral), alta biodiversidad (al menos 364 taxa) y un buen número de especies amenazadas (15) y de interés comercial (pargos, chernas, meros, jureles, cangrejo rey, caracoles, pulpos, langostas, entre otros)”.

Manifestó además que “las condiciones ambientales particulares del área y el hallazgo de nuevos registros de especies para el Caribe colombiano, resaltan la importancia de Varadero en términos de conservación y de interés para la ciencia”, y también por los compromisos internacionales y la política ambiental que ordena proteger los ecosistemas coralinos.

Recomendó al Minambiente “avanzar con urgencia en la definición de estrategias de manejo y conservación del arrecife, entre ellas el aumento del tamaño del Área Marina Protegida de los Archipiélagos del Rosario y de San Bernardo, y recalcó que el arrecife de Varadero no debe fracturarse y pensarse como un todo”.

Según la Constitución, el interés general prima sobre el particular y es deber del Estado y los ciudadanos proteger la riqueza natural y cultural de la nación, objetivo misional de las instituciones.

*Abogado ambientalista y comunicador.