Avianca y Cartagena

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

No se ha recibido con agrado la decisión de Avianca de cancelar las frecuencias que conectan directamente a Cartagena con Miami. Y mucho menos la forma en que se adoptó esa determinación, pues a tan diversos aliados de la aerolínea en la ciudad no se les compartió la determinación con suficiente antelación, con lo cual no tuvieron el espacio para plantearles alternativas viables que pueden aún preservar las frecuencias.

Para ninguna aerolínea es desconocido que nuestro destino es altamente proactivo, al punto que gremios y empresarios de la industria turística local han ofrecido condiciones e incentivos a distintos transportistas aéreos para la apertura o el mantenimiento de alternativas de conectividad como las que hoy contamos.

No es solo sino escuchar a los agentes turísticos para concluir que la conexión con la Florida desde Cartagena siempre ha sido intensa; al punto que otras aerolíneas operan con éxito rutas directas diarias con Miami, Orlando y Fort Lauderdale. Por eso, sorprende que razones económicas auparan esa decisión, cuando no hay indicios de declive en la sustentabilidad de esa ruta. Por supuesto, son respetables los análisis estratégicos que esa empresa ha realizado para adoptar tal determinación, pero no deben desechar el generoso ofrecimiento que han hecho los operadores turísticos y el gobierno local para que se conserve tan importante ruta directa para Cartagena por parte de una aerolínea con la que la ciudad ha estado tan vinculada por décadas. Como tampoco que no consideren que quitar frecuencias diarias directas con ciudades extranjeras obligará a más cartageneros a pasar por Bogotá para lograrlo, con lo que eso supone en costos, limitaciones e incomodidades.

Es de esperar que las entidades correspondientes del gobierno central, como Procolombia o la Aerocivil, también animen la continuidad de esa conexión directa con Cartagena, pues potenciar la conectividad desde el Caribe colombiano no hará sino mejorar e incrementar el comercio exterior y la industria sin chimeneas, sin duda los dos renglones económicos que más necesita incentivar el país para hacerlo más productivo. No sobra recordar que el crecimiento del turismo en la provincia nacional, como el caso Cartagena, ha demostrado al centralismo que es un sector trascendental para generar divisas, empleo y progreso.

En reciente editorial se mencionó el gran crecimiento del terminal aéreo de Punta Cana, lo cual se debe a que más de 40 compañías internacionales aterrizan allí con libertad. ¿Qué más hay que hacer para que Cartagena se convierta en un destino con vocación para recibir otro tanto como para competirle, por ejemplo, a esa ciudad de la República Dominicana? ¿Habrá llegado el momento de dialogar sobre una mayor profundización de las quintas libertades?

Apelando a las relaciones históricas y fructíferas entre Cartagena y Avianca, le instamos comedidamente para que reconsideren la inesperada decisión. Y al alcalde Dau y los gremios de la producción y de servicios, a trabajar para internacionalizar aún más las rutas aéreas de la ciudad.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Editorial

DE INTERÉS