Editorial


¿Crisis de gabinete?

“Pero la lógica política pudiera aconsejar que el alcalde aproveche esta coyuntura para recomponer el gabinete y poner a tono un equipo que se ajuste a la etapa...”.

EL UNIVERSAL

26 de enero de 2022 12:00 AM

En el mundo de la política municipal, las cábalas cuando se agitan los movimientos en los gabinetes son apenas naturales en tiempos de normalidad gubernativa. Pero esas conjeturas no funcionan en derredor de una administración como la del alcalde William Dau.

Todo lo que ha ocurrido a lo largo de su mandato, con tantas renuncias y destituciones de altos funcionarios, y más recientemente, con las cinco dimisiones en cargos importantes del gabinete distrital, difícilmente permiten comprender qué es realmente lo que está pasando y para dónde va con la recomposición de su equipo de gobierno.

Normalmente esa seguidilla de cambios en las caras de los cargos oficiales haría suponer que la actual administración pasa por una profunda crisis, en cuyo caso la pregunta sería ¿qué es lo que ocurre en el interior del gobierno distrital –y en relación con el jefe del equipo–, que la estabilidad de sus colaboradores está en entredicho?

O es posible inferir que no hay tal crisis y que todo obedece a una decisión estratégica, premeditada y deliberada del burgomaestre para oxigenar el poder local con nuevos aires que proyecten de mejor manera los dos años que faltan de gobierno.

Pero también es posible que ni aquello ni esto, sino que se trate de cinco salidas coincidentes en un breve periodo, pero ninguna vinculada con las crisis generales de mitad de mandato, lo que supondría que se refieren a casos singulares, motivados todos por circunstancias personales de cada uno de los que abandonan la administración distrital, que no se relacionan con estrategias delineadas de gobierno.

Y esta explicación pudiera ser la adecuada si armamos las piezas del rompecabezas. De Espacio Público, por ejemplo, no debe sorprender su salida siendo claro cómo le ha ganado terreno la informalidad y el abuso de los formales en la toma de áreas y vías urbanas, que se han perdido para la gente; sobre Interior no sorprendió ante el deterioro del orden público y el endeble manejo ante el abuso en el ejercicio del derecho a la protesta; y en cuanto a Cultura y Cárcel de Mujeres, era plenamente conocido que habían renunciado hace meses. Es decir, no todos los episodios coinciden necesariamente con una crisis de gobierno.

Pero la lógica política pudiera aconsejar que el alcalde aproveche esta coyuntura para recomponer el gabinete y poner a tono un equipo que se ajuste a la etapa que la ciudad espera vivir en esta mitad que queda de mandato, en el que está obligado a ir más allá de lo anticorruptivo y concretar los importantes proyectos y megaobras que ha referido, pero que no ha especificado.

Está llamado a concretar una ruta clara de gobierno, pues la paciencia que se le ha prodigado puede colapsar, lo que sería tremendamente oneroso. No se puede permitir que el impensable camino que pudieran contemplar algunos ciudadanos sea el de regresar a burócratas deshonestos o de medio pelo.

TEMAS

  NOTICIAS RECOMENDADAS