Defender La Mojana

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

El 19 de mayo publicamos aquí el editorial ‘La Mojana amenazada’, refiriéndonos al peligro inminente de Hidroituango, pero de ese día a la fecha la mayor parte de esta región de 550 mil hectáreas sigue igual de desprotegida. Entendemos el afán de las autoridades por salvar vidas humanas en los pueblos ribereños más cercanos a la presa, pero aguas abajo también hay muchos seres humanos en peligro, junto con grandes cantidades de su patrimonio representado en 600 mil reses y 100 mil hectáreas de arroz, de propietarios grandes, medianos y sobre todo, pequeños.

Como dijimos entonces, en La Mojana sucreña están los pueblos de Caimito, San Benito Abad, La Unión, Majagual, San Marcos, Sucre y Guaranda; en Córdoba están Ayapel, Pueblo Nuevo y Buenavista; Achí y Magangué, en Bolívar; y Nechí en Antioquia.

Al faltar vías terciarias, las reses son movidas de un lado a otro a pie, y cuando llegan a los caños deben nadar para llegar a su destino. Esta ganadería funciona en la tierra más inundada, que se escurre de febrero a junio, y que no tendría otro uso porque permanece más de seis meses bajo agua, y porque aún si esta bajara, no hay cómo meter maquinaria agrícola allí por la inexistencia de las vías terciarias. Es una ganadería de trashumancia que aprovecha una tierra que de otra manera no tendría uso, cumpliendo así una importante función económica y social parte del año. 

Ayer fue emitido el comunicado “A Fedegán le preocupa la situación de los ganaderos afectados por Hidroituango”, que entre otras cosas, dice que los finqueros “(...) de estos municipios se sienten desprotegidos ante un inminente desbordamiento del río Cauca, en especial en San Jacinto (Bolívar), Guaranda y Achí, y por ello solicita al Gobierno que les preste una pronta asistencia”. Explica Lafaurie que ya Enrique Martínez Alemán, presidente del Comité de Ganaderos de la Mojana, Cogamojana, había escrito al presidente Santos pidiendo apoyo para transportar bovinos de la región hacia tierras más altas y recordándole “que esa región del país, sería una de las más afectadas en caso de presentarse un colapso de Hidroituango”.

Uno de los grandes problemas de los desastres naturales, además de los daños directos que hacen en vida y bienes, es la miseria que queda después, haciéndole casi imposible a los damnificados ganarse la vida nuevamente porque los medios de producción, como ocurriría en este caso, quedarían arrasados por la creciente y corriente de un río que estaría literalmente salido de madre.

Aunque conocemos de las labores preventivas de la Gobernación de Bolívar y sabemos que Dumek Turbay, quien está en Medellín desde ayer reunido con EPM y otros actores, ha hablado en nombre de La Mojana sucreña también, no hemos sabido que sus contrapartes de Sucre y Córdoba hayan estado tan pendientes. Ojalá que el Gobierno nacional asuma su responsabilidad y respalde a toda la región de una vez.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Editorial

DE INTERÉS