Editorial


El alcalde y la marcha

“En El Universal interpretamos que el papel del alcalde no fue, para nada, el de deslegitimar a las fuerzas policiales que están radicadas en cabeza del (...)”

EL UNIVERSAL

14 de septiembre de 2020 12:00 AM

Resultó que la presencia del alcalde William Dau en la marcha de este sábado, organizada por jóvenes y algunos colectivos sociales contra casos de abusos policiales, fue lo más llamativo.

Al menos eso es lo que se desprende de la serie de mensajes por redes que mostraban, según la idiosincrasia de cada grupo, visiones diferentes en torno de los mismos hechos a propósito del compartir videos que no se conectaban entre sí y, por el contrario, mostraban sesgadamente diversos episodios acaecidos a lo largo del recorrido aprobado para los marchantes.

Por ejemplo, mientras en algunos chats cuestionaban que la primera autoridad policiva de Cartagena encabezara una marcha contra la institución de la que es el comandante civil en este ente territorial, en otros celebraban la valentía del alcalde Dau a la vista de un video en el que éste expone su integridad personal al interponerse entre los iniciales ataques físicos contra varios policías, rogando a los jóvenes que no los agredieran, gesto decoroso al que se sumaron otros estudiantes hasta lograr cesar el conato de confrontación. Pero en otros grupos aplaudían un video en que el alcalde Dau vociferaba contra algunos oficiales del orden en el que reiteraba que él es el jefe de policía, razón por la que éstos le deben obediencia, exigiéndoles retirarse del área en la que se encontraban lo cual, en otros grupos fue percibido como un trato humillante contra la institución facultada para garantizar la primera línea del orden público.

En fin, el alcalde pasaba de un grupo de chats a otro, de héroe a villano con una facilidad pasmosa, como resultaba pasmosa la incapacidad para compartir videos entre unas corrientes de pensamiento y otras, pues los de talantes de izquierdas sólo compartieron o privilegiaron el video en que el alcalde expone su integridad en defensa de la de los policías en ciernes de ser atacados, mientras que los de talantes de derechas sólo se interesaron por el video en el que el alcalde, airadamente, arremete contra unos policías listos para encausar a los protestantes.

Cómo faltó que el alcalde o el secretario del Interior o Prensa de la Alcaldía dejaran claro, al finalizar la jornada, cuál fue el sentido de fondo de esa participación, y qué papel jugó, o qué había en la mente del alcalde en sus diferentes intervenciones en los episodios del sábado.

En El Universal interpretamos que el papel del alcalde no fue, para nada, el de deslegitimar a las fuerzas policiales que están radicadas en cabeza del burgomaestre conforme con la disposición constitucional; esa visión de los hechos, acompañada de la exégesis que hicimos frente al seguimiento que nuestros periodistas y camarógrafos hicieron presencialmente a lo largo del recorrido de la marcha, nos llevó a concluir que el alcalde también intervino en esta para evitar desmanes, como en efecto lo logró.

Sería paradójico inferir que se pusiera en contra de una institución que está sujeta a su mando. Pero, dada la agria discusión que se mantiene en la ciudad sobre estos tópicos, bien vale la pena que sea el alcalde quien lo aclare.

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