El alumbrado navideño

10 de noviembre de 2019 12:00 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Es absolutamente inadmisible que la ciudad se quede sin alumbrado navideño para la temporada de fin de año. La ciudad no se lo excusará ni a la administración distrital, ni al Concesionario de Alumbrado Público, ni a Gensa ni a las fuerzas vivas. ¡Así de simple!

Es comprensible que entre los efectos negativos, tanto de la inestabilidad institucional de Cartagena, como de la fragilidad de Electricaribe y de la incertidumbre en torno de lo que pasará con la contratación del servicio de alumbrado público ad portas de la terminación de la concesión al consorcio que lo viene prestando desde 1988, también se haya generado la amenaza de quedarnos sin el ornato especial decembrino con que las ciudades que tienen bien puesto el amor propio, se engalanan para recibir a sus visitantes y para complacencia de sus habitantes, especialmente para los niños.

Si desde el pasado 26 de junio el Distrito celebró con Gestión Energética S.A. E.S.P. (Gensa) el convenio por el cual se recaudarían casi trece mil millones de pesos, teniendo como objetivo el diseño, elaboración, instalación, mantenimiento y desmonte del alumbrado navideño de esta temporada, ¿cómo es que hoy no se sabe si contaremos con ese obligado atractivo turístico?

La Fantástica ha prometido a los ciudadanos del mundo que volverá a ofrecer un 31 de diciembre al nivel de los mejores destinos de América. ¿No sería una defraudación que se celebre la tradicional llegada del Niño Dios y el recibo del nuevo año con un mobiliario urbano común y corriente?

Se sabe de la gran preocupación del gobierno distrital. También, que el Concesionario tiene la obligación de ceder $2.385.000.000 para la iluminación, pero no lo ha hecho; o que Gensa manifestó en su momento que comenzaría la consecución del resto del monto proyectado, que saldría del recaudo de aportes de los sectores público y privado.

Lo que no se sabe es qué paso; por qué no se alinearon las voluntades para arribar a tal propósito. ¿Qué hay detrás de este inesperado panorama? ¿Por qué no ha cuajado la relación con Gensa? ¿Qué ha llevado al Consorcio a no girar los recursos que le son exigibles? ¿Lo que está ocurriendo tiene algo que ver con el interés por la selección del nuevo operador del servicio de alumbrado público? ¿o tiene que ver con el desequilibrio financiero en contra de la concesión, que se ha señalado entre $18 y $22 mil millones de pesos?

Es inaplazable una reunión entre el Distrito, Gensa, el Concesionario, la interventoría (que ya lo ha propuesto), y representantes de las fuerzas vivas de la ciudad, para remover las dificultades que se han informado. Y, en adelante, queda claro que el alumbrado navideño es un compromiso de todos, que debemos asumir como un asunto de ciudad; con lo cual, una vez superada la temporal dificultad, tiene sentido asignar esta responsabilidad a un ente local, existente o que se cree para el efecto, conformado entre instituciones públicas y privadas, como una fundación, con este y similares propósito comunes, a partir de 2020.

Sea lo que fuere, que este fin de año no suponga para Cartagena otra vergüenza.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Editorial

DE INTERÉS