Editorial


La hacienda distrital

“Con esto, la ciudad podrá, otra vez, honrar sus obligaciones financieras, lo cual garantizará que sigamos con buena calificación desde la banca (...)”.

Tras el informe que la semana pasada rindió la secretaria de Hacienda ante el Concejo Distrital quedó la tranquilidad de que hay una tendencia a la estabilidad en el recaudo de ingresos propios, con lo cual el presupuesto oficial de la ciudad debería colmarse tal como fue proyectado en 2020.

A esa conclusión se llega por el hecho de que el Distrito logró más de 652 mil millones de pesos de ingresos en el primer trimestre de 2021, lo que supone un crecimiento del 2,82% en comparación con el recaudo del mismo periodo en 2020, cuando se percibieron $635 mil millones.

Con esto, la ciudad podrá, otra vez, honrar sus obligaciones financieras, lo cual garantizará que sigamos con buena calificación desde la banca, que estará dispuesta a otorgar los créditos que la Administración requiera para el cumplimiento del Plan de Desarrollo.

De los ingresos tributarios, que corresponden al 53% de todo lo que se recauda, el Predial tuvo la mayor participación, con 55%, seguido por el de Industria y Comercio (26,8%), Sobretasa a la Gasolina (2,64%) y otros (con el 15%).

Tal como se esperaba, el Impuesto de Delineación Urbana fue de pobre comportamiento. Según lo expuesto por la Secretaría de Hacienda, esa caída se debería a la situación del coronavirus. Sin embargo, la explicación está más bien en otra causa, que es la indefinición del Distrito en relación con las medidas que se vienen reclamando desde el sector de la construcción, para enervar la parálisis propinada por la inestabilidad e inseguridad jurídicas, la dilación en la actualización del POT y la expedición del PEMP, y una Secretaría de Planeación que no asume el insustituible liderazgo del impulso de la construcción en la ciudad.

También habría que aprovechar aún más los programas de subsidios del Gobierno nacional, que han aumentado la capacidad de adquisición de vivienda de cientos de familias en otras ciudades del país, especialmente a hogares con menores ingresos. La construcción de Vivienda de Interés Social (VIS), por ejemplo, se sigue consolidado en tantos lugares distintos a Cartagena como un mecanismo sin par para mejorar la calidad de vida de miles de hogares, a la par que incentiva el crecimiento económico.

De otra parte, no debe desechar la secretaria de Hacienda la idea de impulsar otras medidas para provocar mayor recaudo. Por ejemplo, la Gobernación de Bolívar aprobó un descuento del 80% en interés y sanciones por pronto pago al 30 de junio próximo sobre los impuestos de la vigencia de 2020 y años anteriores.

Siempre se señala que estas alternativas benefician a los incumplidos, pero si se tienen en cuenta las situaciones que han vivido los contribuyentes en el último año, sumado a la parálisis de tantos sectores con la persistencia e intensidad del paro nacional, es clarísimo que como pocas veces este tipo de gabelas tributarias están más que justificadas.

TEMAS