Editorial


Luces y sombras de Kissinger

“Le aconsejo que mantenga usted el orden y la estabilidad en su país. De nada le servirán las reformas si no hay seguridad en las calles. Aplique las leyes y luego cambie usted todo lo que quiera”.

EL UNIVERSAL

04 de diciembre de 2023 12:00 AM

Henry Kissinger, fallecido el pasado miércoles, había cumplido cien años el 27 de mayo de este año. No se llega a esa edad sin acumular vasta experiencia, sobre todo después de un periplo tan apasionante como el que vivió en buena parte del siglo XX, en el que fue protagonista global principal de estelares momentos.

Y no solo porque fue un político avezado, desempeñando cargos tan importantes como el de consejero de Seguridad Nacional en el primer periodo de Richard Nixon (1969-1973) y secretario de Estado en el segundo mandato de este y en el de Gerald Ford (1973-1977); también por la enorme influencia que tuvo a nivel internacional, convirtiéndose en uno de los más connotados intérpretes de las relaciones diplomáticas en el orbe.

Como todos los grandes políticos universales, su vida profesional está llena de luces y sombras. En Latinoamérica han importado más estas últimas por el papel preponderante en muchos de los capítulos más controversiales de la historia reciente, de lo que él llamaba el patio trasero de Estados Unidos.

Acá no importaron tanto sus posiciones belicistas en Camboya, Vietnam del Norte o Bangladesh, que contribuyeron a desatar, mantener o acabar feroces enfrentamientos con miles de muertos, o su influencia para que fueran posibles la distensión de la guerra fría con la URSS de Brézhnev, o el acercamiento de Nixon con la China de Mao, o su papel oculto para morigerar el conflicto árabe - israelí a través del proceso de paz entre Egipto e Israel, que se firmó en el periodo de Carter, pues se había convertido en hábil negociador con la experiencia culminante del cese de la intervención de EE. UU. en la guerra de Vietnam, episodio que le valió el Premio Nobel de la Paz, en 1973.

En esta parte del mundo sus huellas quedaron marcadas por su papel eficiente en la caída de Salvador Allende, en Chile, y el derrocamiento de gobiernos mediante la promoción de varios golpes militares, movimientos relacionados con su anticomunismo, al que relacionaba con el nazismo, que tantos traumas propinó a su familia, de origen judío, en la Alemania de Hitler, país donde nació, lo que le impidió ser presidente de EE. UU.

De sus decenas de célebres libros quedan frases, consejos y sentencias contundentes, que han servido de fuente de análisis de políticos y dirigentes en distintos puntos del orbe. De entre estos, para el momento actual que vive Colombia, y después de conocerse el fallo de la Corte Constitucional sobre la Ley de Paz Total, baste citar la recomendación que le dio al, en ese entonces, recién proclamado Rey de España, en conversación privada en su visita a EE.UU., y que vale la pena la consideren en el alto Gobierno Nacional, citado en ABC: “Yo le aconsejo que mantenga usted el orden y la estabilidad en su país. De nada le servirán las reformas si no hay seguridad en las calles. Aplique las leyes y luego cambie usted todo lo que quiera”.

Comentarios ()

 
  NOTICIAS RECOMENDADAS