Editorial


Prudencias económicas

“Se necesita entonces que no demoren las megaobras que controlarán los impactos del cambio climático y las inundaciones estacionales...”.

EL UNIVERSAL

07 de diciembre de 2022 12:00 AM

De conformidad con el Dane, la variación anual del costo de vida en noviembre fue de 12,53%, correspondiendo a ese mes el 0,77 de inflación, mientras que en octubre fue de 0,72, lo que quiere decir que no hay aún una tendencia bajista a pesar del duro castigo que el Banco de la República le está aplicando al consumo por cuenta de las altísimas tasas de interés que rigen, y que seguramente seguirán creciendo.

Es preocupante que no cambie la tendencia; de hecho, a este último noviembre solo le gana marzo de 1999, que tuvo un registro de 13,51%. El que después de 23 años tengamos ahora la tasa más alta de inflación, significa varias cosas negativas.

La primera, que el impuesto más gravoso para los hogares vulnerables es la inflación, pues los más castigados con esta realidad económica son los de familias pobres, a los que la inflación anual les llega al 14,34%, en tanto que a las familias de clase media a 12,69%, y las de ingresos altos el 10,97%. Por cierto, conocidas estas cifras no se entiende por qué se suspendió el tercer día sin IVA.

La segunda, que al gabinete económico del Gobierno le corresponde agudizar más su olfato para que las decisiones de la administración central no agraven las tendencias económicas que se ciernen para 2023.

En efecto, ya no tiene sentido sacar pecho por la notable recuperación pospandemia que tuvo el país. Lo cierto es que el nuevo escenario lo marcan (i) el incremento voraz de las tasas de interés para debilitar la demanda; (ii) la depreciación del peso colombiano, que ya supera el 30%; y (iii) las primas de riesgos y el mercado local de deuda pública encareciéndose mucho más que otros países de la región.

A esto hay que agregar que el déficit de cuenta corriente nacional volvió a su punto más alto, en 7,2%, como consecuencia de los menores ingresos por inversión extranjera, lo que no ocurría desde 2015 por cuenta de la caída en los precios del petróleo, todo lo contrario de lo que ha pasado en el último año.

Se necesita entonces que no demoren las megaobras que controlarán los impactos del cambio climático y las inundaciones estacionales, así como los megaproyectos urbanísticos que aguardan las decisiones y la eficiencia gubernamentales.

Si esas obras se adelantan y se multiplican, y se favorece la seguridad jurídica y la estabilidad macroeconómica con una mayor tranquilidad frente al riesgo país, las favorables cifras de empleo que se reportaron por el Dane respecto de octubre, que volvieron el porcentaje de desempleo a un solo dígito (9,7%), pudieran mantenerse. De lo contrario, se disparará el desempleo.

Mensajes sobre la autonomía del Banrepública, el respeto al cumplimiento de la regla fiscal y del ahorro privado de las pensiones, la armonía entre el Gobierno y el sector privado, y un trato sensato a los delincuentes, esto es, que no suponga una aparente predilección por los agraviadores, ayudará.

TEMAS

  NOTICIAS RECOMENDADAS