Relaciones alcalde-Concejo

18 de enero de 2020 12:00 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Nadie espera que las relaciones del alcalde con el Concejo Distrital sean tranquilas. Por el contrario, se presume que estarán llenas de sobresaltos; pero sí puede deprecarse de concejales y alcalde el mayor esfuerzo para que fluyan de una manera en que la ciudad minimice las afectaciones por el rompimiento de los viejos esquemas que ha conocido Cartagena, y que seguramente no se repetirán con la llegada de William Dau Chamatt al poder.

Incluso para los legos en la política local, en el pasado las relaciones entre los representantes de las dos principales instituciones del ente territorial han seguido el curso de la tradicional politiquería, con el intercambio de favores, quién sabe cuántos de estos inconfesables. Podría parecer iluso imaginar que todos los proyectos y macroproyectos aprobados en el ente edilicio, o las facultades otorgadas en otros tiempos, estuvieron libres de cualquier presión o de asignación de dádivas prohibidas o con la asignación de cuotas en entidades, presupuestos, cargos y OPS.

La convicción generalizada en que la aprobación de los proyectos de acuerdo presentados por la administración suponen el pago de cuelgas, costosas o no, explican en buena medida por qué una importante mayoría votó por alternativas que representaban un rompimiento con las casas políticas tradicionales, incluidas la copiosa votación del voto en blanco y la misma elección de William Dau.

El nuevo alcalde fue enfático en su campaña en que no aceptaría propuestas indecentes o que no intentaría comprar la conciencia de concejales para lograr la aprobación de los proyectos a presentar a consideración de la corporación. Y no hay razones para suponer que esa línea de conducta varíe un ápice.

Por su parte, todos los concejales –incluso, los que no acompañaron al alcalde en su campaña–, se han expresado en similar sentido; esto es, en que no patrocinarán conductas irregulares en la relación con el Palacio de la Aduana, con lo cual será muy interesante ver cómo cambiarán las costumbres políticas en este periodo de cuatro años de gobierno, y cuáles serán las nuevas dinámicas en el trasegar de los concejales y de las casas, movimientos y partidos políticos, si partimos del supuesto, en el que parecen estar de acuerdo concejales y alcalde, en que no habrá intercambio de mercedes entre ellos.

¿Podrá esperarse una actitud amistosa de quienes hicieron aportes de capital para las campañas a Concejo con la esperanza de recibir algo a cambio? ¿Si fuera verdad que hubo financiadores profesionales en algunas campañas, qué conducta asumirán frente al hecho de que no podrán reclamar las compensaciones esperadas por sus aportaciones? ¿Cómo se recompondrán las relaciones entre dirigentes políticos de viejas costumbres y sus seguidores? ¿Qué efectos tendrá la ausencia en el mercado político, de recursos del erario que ya no se quedarán en el camino?

Vaya si será interesante observar qué cambios habrá en la realidad política de la ciudad, y si quienes encarnan la institucionalidad son capaces de adaptarse y ponerse a la altura de retos que no dan espera.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Editorial

DE INTERÉS