Editorial


Una audiencia relevante

“Al ANLA le queda la tarea de fijar de forma clara cómo, por cuál o cuáles modos de transporte y con qué tipo de medidas se protege el ambiente”.

En medio de tantas noticias, pasó sin suficiente exposición la importante audiencia pública sobre la modificación de la licencia ambiental que le fue otorgada a Reficar SAS en noviembre de 2000, para el proyecto Refinería de Cartagena, celebrada este sábado por citación de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), audiencia por medio virtual que había sido solicitada por más de 100 ciudadanos con interés en ese proyecto, en su mayoría residentes de los corregimientos de la Bahía.

De esa sesión, al ANLA le queda la tarea de fijar de forma clara cómo, por cuál o cuáles modos de transporte y con qué tipo de medidas de protección del ambiente se autorizará el transporte de coque en el interior de la ciudad, considerando que lo que se había contemplado era o es su acarreo en barcazas por la Bahía de Cartagena hasta el Puerto de Mamonal; pero pareció entenderse en la audiencia que esa modalidad de porte se retiraría, quedando entre algunos observadores la duda de cómo será entonces el transporte de ese producto por vía terrestre, si es que eso es lo que se puede concluir de la audiencia.

Y en caso de que así fuera, esto es, que el transporte se haga mediante automotores terrestres, tiene sentido repensar en la carga adicional que se aportaría al sistema vial de Mamonal, con los camiones movilizando este producto desde Reficar hasta el puerto escogido.

De otra parte, cabe resaltar la participación seria y respetuosa de los líderes de las comunidades en el área de influencia del proyecto, en el que exhibieron sustentado conocimiento en los temas socioambientales sobre el impacto que significará la modificación de la referida licencia, así como la opinión del Concejo Distrital, que se centró en precisar qué posiciones se dieron en las administraciones pasadas en torno del proyecto; lo que no se puede decir de las autoridades regionales invitadas, que brillaron por su silencio o por su ausencia, singularmente de la Secretaría de Planeación Distrital, EPA y Cardique. Es muy importante, en consecuencia, que esas oficinas digan con toda claridad cuál es su posición en este tema y que lo hagan de cara al público.

En todo caso, para lo que pueda ser de interés, cabe recordar que en 2013 el alcalde de entonces, Carlos Otero Gerdts, solicitó al ANLA la revocatoria directa parcial de la licencia ambiental, en el sentido de excluir el manejo y operación del coque por ser la Bahía de Cartagena un sistema de especial protección.

Igual, considerar todas las alternativas que disminuyan la carga de más camiones que contribuirán a las incidencias de movilidad en esa importante área urbana, y en relación con los distintos puertos que puedan tener licencias ambientales por transferencia aérea de este producto para el cague directo a los buques, disminuyendo al máximo el impacto a la comunidad y al sistema marino de nuestra Bahía.

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