Editorial


Villa Gloria y Marlinda, ¿precedente?

El Tribunal Administrativo de Bolívar ordenó reubicar los barrios Villa Gloria y Marlinda, una zona de flujo y reflujo de mareas entre La Boquilla y el primero de los tres acantilados conocidos como Los Morros, al norte de La Boquilla.

Antes de ser invadida era una especie de válvula de escape de la ciénaga de La Virgen, por donde entraba agua de mar en el verano y salía agua salobre en épocas de invierno.

Ahora buena parte del área ha sido rellenada con escombros, aunque sigue siendo vulnerable a una combinación de temporal severo, marea alta y lluvia en la cuenca hidrográfica de la ciénaga.

La razón para reubicar estos barrios es que están construidos sobre zonas de la Nación “imprescriptibles, inembargables e intransferibles”. El demandante, el abogado David Sandoval, entuteló en abril de 2011 a la presidencia de la República, a Dimar, Fuerzas Armadas, Fiscalía General de la Nación, a la Policía y a Cardique, para obligarlos a proteger los derechos a un medio ambiente sano, el uso y defensa de los bienes de uso público, y para prevenir los desastres previsibles en un terreno tan vulnerable.

A pesar de la negativa de salir expresada por algunos líderes, el sentido común indica que no tienen opción distinta por la naturaleza del terreno. Es difícil creer que una apelación a una segunda instancia cambiaría esa parte de la decisión. Pero afortunadamente no es un desalojo sino una reubicación ordenada con condiciones especificas, como viviendas dignas a no más de 200 metros de la playa, porque algunos argumentan ser pescadores.

La Alcaldía tendrá 18 meses para tener listo un proyecto y cuatro años para desarrollarlo hasta trasladar a los habitantes de estas comunidades. Mientras tanto, ¿quién va a cuidar de que en Villa Gloria y Marlinda no construyan más casas y al momento de reubicar a la gente no resulten más personas que viviendas? ¿Y quién cuidará los demás manglares aledaños y más lejanos para que no los sigan invadiendo bajo el supuesto amparo de ser comunidades negras?

Esta decisión del Tribunal debería sentar un precedente para recuperar las demás zonas de manglar invadidas en el área de La Boquilla, especialmente al Oeste de la vía frente al pueblo, además de en muchas otras partes del Distrito incluyendo Barú, donde aún talan manglares para vender los rellenos a terceros. La mayoría de las autoridades han mirado para el otro lado y han eludido su responsabilidad al permitir que esos terrenos sean invadidos y luego transados comercialmente mediante titulaciones con un  trámite aparentemente normal, pero con un origen ilegal.

La Alcaldía estará obligada a acatar la decisión del Tribunal y de no hacerlo quien sea su titular irá a la cárcel. El alcalde Vélez tiene  poco tiempo y muchas obligaciones, pero tendrá que atender esta nueva a menos que una apelación la postergue.

De todos modos le convendría reunir a las demás autoridades involucradas por comisión u omisión para que se pongan serias con esta clase de problemas y que no se sigan propagando, porque la perdedora seguirá siendo la ciudad.

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