Opinión


¿Sabes quiénes están en el paraíso y quiénes en el infierno?

ALCIDES ARRIETA MEZA

11 de octubre de 2021 04:35 PM

Los bandidos, los corruptos, los torcidos, los perversos están en el paraíso, mientras gran parte de la humanidad está en el infierno, Colombia no es la excepción.

Establecer históricamente quiénes han estado en el paraíso terrenal y en el infierno terrenal no es tarea difícil, basta examinar las distintas formas de esclavización y colonización dadas en la sociedad, para comprobarlo. La respuesta es sencilla, basta mirar esos procesos en el ayer y su formas de operar hoy, para encontrar las respuestas.

El paraíso y el infierno representan categorías físicas y dimensiones religiosas respetables, para la primera de ellas, el paraíso, es el lugar donde se vive bien rodeado de bienestares, allí deberían estar, los buenos seres humanos, esos que han hecho y hacen lo bueno, en el otro extremo, está el infierno, lugar de castigo, lugar de sufrimiento, destinado para las personas malas.

La realidad ha sido y es otra, porque en los paraísos fiscales, están los genios del mal, los registros en Panamá Papers, Pandora Papers, dan cuenta de un sin número de funcionarios y exfuncionarios públicos y personas privadas, que esconden inmensas fortunas, muchas veces logradas, tras robarse los dineros públicos o haciendo toda clase de torcidos.

En efecto, los paraísos fiscales, Panamá Papers, Pandora Papers, registran expresidentes, exministros, exalcaldes, ex gobernadores, entre otros, que ante la imposibilidad de justificar tanto dinero en su haber, optan por esconderlo, para beneficiarse del secreto bancario en esos países y para eludir el pago de impuestos.

Las evidencias, nos muestran una realidad incuestionable, en los paraísos fiscales van y están los bandidos, los ladrones, los corruptos, esos mismos que en el caso de Colombia, solo, han causado penas y padecimiento extremos, generado inmensas desigualdades, miserias y pobrezas.

Estos personajes, por hacer el mal, disfrutan de todos los derechos y placeres de la vida, ellos y sus generaciones, tienen acceso ilimitado y desproporcionado a toda clase de bienes y servicios, mientras la mayoría de la población, sobrevive y subsiste en precarias condiciones.

Vaya contradicción, el paraíso terrenal, es el premio que reciben, estos bandidos, por hacerle maldad a la sociedad, disfrutan de los paraísos fiscales y de los paraísos físicos aquí mismo en la tierra, mientras la población, sufre los rigores del infierno terrenal. Sus vidas son la negación de condiciones mínimas de bienestar.

Los beneficiarios de los paraísos fiscales, son una inmoral alianza pública privada, que se han venido robando los recursos de todos los colombianos y funcionan a las mil maravillas en el país y en gran parte del hemisferio.

Ahora bien, este modelo infame del ejercicio del poder, para desarrollarse, necesitó de un cambio del diseño del Estado, posible gracias a la adopción de la Constitución de 1991, que autorizó un modelo económico, que permite la apropiación “legalizada” de los recursos públicos, con impunidad incluida.

Los torcidos apetecidos por los usuarios de los paraísos fiscales, se valen de reglas internas y externas que los protegen, amparados en la disfuncionalidad del Estado y por un conjunto de normas que permiten su fácil violación, ejecutada por funcionarios y contratistas especializados, que en ocasiones actúan de la manos de mafias contractuales.

Esta catástrofe moral, exige también la extirpación de la cultura de que ser “pillo paga”, para que los principios y valores morales se conviertan en costumbre individual y colectiva que guíen el actuar de las familias, la sociedad y el Estado, por ello, es necesario implementar un rediseño institucional y social, que cree un sistema educativo integral humanístico y ético, que sea la base de una nueva sociedad, de un nuevo hombre y mujer de Estado.

Complemento :

1. Las transformaciones que requiere la humanidad, creería empezarían por indagar las causas históricas y presente de este estado de cosas, que implica acceder a las investigaciones fiables y al conocimiento científico integral. Invito a complementar la instrucción escolarizada con un planificado y fiable auto aprendizaje.

2. Aunque parezca una utopía, sugiero liderar procesos urgentes para la superación progresiva, de este desastre institucional y moral.

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