Política

Apoyo de Petro a Cepeda reabre debate sobre límites del poder presidencial en campaña

Expertos coinciden en que la participación abierta de un jefe de Estado en una contienda electoral genera dudas jurídicas y riesgos en la confianza institucional.

Apoyo de Petro a Cepeda reabre debate sobre límites del poder presidencial en campaña

Combo de fotografías donde se ven el presidente actual, Gustavo Petro (I), y el candidato presidencial, Iván Cepeda (D) // Colprensa - Catalina Olaya

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Las manifestaciones públicas de apoyo del presidente Gustavo Petro al candidato Iván Cepeda han abierto un debate que trasciende la discusión electoral. Mientras algunos sectores cuestionan una posible participación indebida en política, expertos advierten que la vinculación del jefe de Estado en una campaña puede afectar la percepción de imparcialidad de las instituciones y profundizar la polarización.

La controversia en Colombia comenzó con la participación abierta del presidente Petro en la campaña electoral de Iván Cepeda, candidato de su partido, el Pacto Histórico; y se agudizó con los rumores de su renuncia como mandatario.

La ola de preocupación se disparó cuando el embajador de Colombia en Brasil, Alfredo Saade -quien se encuentra suspendido provisionalmente por la Procuraduría-, compartió en su cuenta de X una sugerencia al presidente en favor del candidato. “Presidente Gustavo Petro, victoria o muerte. El país lo necesita libre de ataduras, renuncie al cargo y demuestre como es que se ponen 15 millones de votos en las urnas”, dijo. Lea también: ¿Petro renunciará para apoyar a Iván Cepeda? El mensaje que desató especulaciones

El artículo 127 de la Constitución contempla las restricciones a la participación política de servidores públicos, aún así, según los artículos 193 y 194, el presidente puede invocar la figura de licencia o falta temporal de su cargo. De acuerdo al artículo 321 de la Ley 5 de 1992, la renuncia puede ser solicitada mediante comunicación escrita dirigida al presidente del Senado.

Bajo este marco, para varios analistas el centro de la discusión no está únicamente en la legalidad de la actuación presidencial, sino en sus efectos sobre la institucionalidad democrática.

¿Qué dicen los expertos sobre el proselitismo del presidente?

Juan Carlos Galindo, profesor de la Pontificia Universidad Javeriana, califica la situación actual de “inédita” e incluso “censurable”. “Nunca se había presentado este escenario, en el cual un presidente de la República tratase de adelantar actividades proselitistas y apoyo a una campaña política”, manifestó.

De igual forma, la investigadora y analista política María Alejandra Romero sostuvo: “En Colombia no existen antecedentes recientes de un presidente que haya renunciado para participar en una campaña electoral de otro candidato. Por eso, no hay una jurisprudencia específica que resuelva una situación exactamente igual. Estamos ante un escenario hipotético y políticamente excepcional”. Puede leer: Petro muestra su voto por Iván Cepeda y desata polémica en jornada electoral

Y agregó: “En un escenario como este la decisión no sería solamente jurídica, sino también política. Si el presidente llegara a presentar su renuncia con el propósito explícito de participar en campaña, el Senado tendría que valorar las implicaciones institucionales de esa decisión. Incluso podría negarla, especialmente si considera que la renuncia busca habilitar una participación electoral directa en medio de una contienda presidencial altamente polarizada”.

Gustavo Petro, presidente de Colombia. Foto: Colprensa/VANGUARDIA
Gustavo Petro, presidente de Colombia. Foto: Colprensa/VANGUARDIA

El profesor Charles Stewart III, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) afirma que cuando el jefe del Ejecutivo interviene en una campaña puede percibirse que las instituciones no son imparciales, lo que perjudica la legitimidad del sistema democrático. Así mismo, asegura que cuando se cuestiona el resultado de las elecciones, se pone en riesgo la confianza en las instituciones; ya que la Administración debe ser vista como “árbitro imparcial”. Esto hace que la discusión no se concentre en quién gana la elección, sino quién conserva la confianza de los ciudadanos para mediar.

Según Alejandro Monsiváis-Carrillo, investigador del think tank El Colegio de la Frontera Norte (COLEF), los seguidores del gobierno tienden a ajustar sus percepciones institucionales según los mensajes emitidos por el líder político. Esto puede producir un fenómeno en el que aumenta la confianza en el presidente mientras disminuye la confianza en organismos electorales o judiciales.

La investigación publicada por la Revista IUS de Estudios Jurídicos y Justicia de Indonesia concluye que el respaldo presidencial a un candidato puede generar ventajas asimétricas, deteriorar la neutralidad del aparato estatal y afectar la legitimidad de los resultados electorales.

Los estudios sobre retórica de élite muestran que los mensajes emitidos desde la jefatura del Estado tienen capacidad de modificar la percepción ciudadana sobre la integridad electoral y pueden normalizar conductas que anteriormente eran consideradas incompatibles con las normas democráticas.

Más allá de la controversia jurídica o electoral, la discusión abierta por el respaldo de Petro a la campaña de Cepeda pone sobre la mesa una pregunta de fondo para la democracia colombiana: hasta dónde puede llegar la participación política del jefe de Estado sin afectar la confianza de los ciudadanos en las instituciones encargadas de garantizar elecciones imparciales. La evidencia sugiere que, cuando esa frontera se vuelve difusa, la principal consecuencia no suele ser electoral, sino institucional.

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