Política


“Comunales, a trabajar unidos para sacar la ciudad adelante”

Bernardo Romero, uno de los impulsores del movimiento comunitario en la ciudad, habla de la historia, los problemas que han tenido los líderes y los retos.

WILSON MORALES GUTIÉRREZ

12 de noviembre de 2020 12:00 AM

Han sido distintas luchas las que han dado los líderes comunitarios en Cartagena y el país para que su trabajo sea reconocido y poder aportar en la consecución de soluciones a los distintos problemas en sus comunidades.

Por eso, fueron varios los foros y eventos que se realizaron el domingo pasado (8 de noviembre), con motivo del Día de la Acción Comunal. La mayoría de estos se hicieron de manera virtual debido a la pandemia.

Bernardo Romero, uno de los primeros líderes comunales de Cartagena, habló de cómo se gestó este movimiento en la ciudad, cómo se fue desarrollando y cuáles son los puntos que aún faltan por mejorar.

Cuenta que todo el proceso empezó en los años 80, cuando junto a otros líderes de la ciudad, como Fermín Berrío, Román Torres, Tomás Batista, Benjamín Masa, Campo Elías Moreno, José Meléndez, Ángel Palacios y Éver Obando, comenzaron a apropiarse de las leyes

“En ese momento la ciudad vivía una situación donde la administración era la única que ejercía acción sobre las cuestiones comunitarias, y se trataba de cuestiones pequeñas con una estructura simple; es decir, unas cuantas oficinas y unos cuantos funcionarios, pero no había una atención proyectada para atender a toda la comunidad. El movimiento comunal tampoco era una cosa reconocida, no eran reconocidos los líderes y cuando surgimos nosotros, comenzamos con un proceso de capacitación que nos permitió promover en toda la ciudad el ejercicio del trabajo comunitario. Surgió esto de la necesidad de encontrar mecanismos que nos permitieran coadyuvar en la solución de los problemas en nuestras comunidades”, explicó Romero, líder que en este momento presta asesoría a la Secretaría de Participación Distrital para la capacitación de comunales.

Este y los otros líderes empezaron a buscar leyes y empezaron a mantener diálogos con la Alcaldía.

“Estaba la Ley 11 del 86 que hablaba de los mecanismos de participación, y nos apropiamos de ello mediante capacitaciones, indicando que debía haber representación en las empresas públicas y promovimos esto hasta que se dio. Se crearon las veedurías, que no existían, ahí empezó la labor de William Dau o Carlos Arturo Bossa. Logramos promover en la ciudad que la gente se metiera en el cuento de la participación. Fue un nuevo despertar en la ciudad en materia de participación”, explica el líder.

Comunas y corregimientos

Romero explica que la Ley 11 de 1986 indicaba que los municipios podían dividirse en comunas y corregimientos.

“Le dijimos al alcalde de la época, Manuel Domingo Rojas, -explica Romero- que podíamos hacer eso en Cartagena y logramos el apoyo de Argemiro Bermúdez, que era el presidente del Concejo entonces. Y con Carlos Díaz, que era el secretario de gobierno de Manuel Domingo, logramos que se aprobara el Acuerdo 19 de 1987, que fue el que creó las juntas administradoras locales y enseguida se eligieron en junio, apenas dos meses después que se aprobara el acuerdo. Yo salí elegido en la Comuna 4. Se crearon 33 comunas y los 15 corregimientos. Pensábamos que entre más gente participara, era mucho mejor. Pero tenemos que destacar la mística que tenía la gente al hacer su trabajo, porque no había sueldo, y la gente tenía ese afán de gestionar soluciones para sus comunidades. A la vez visionamos que los que hoy se llaman ediles tuviesen sueldos y lo planteamos en foros a nivel nacional y local”.

Así mismo, este explica que el grupo de líderes presentó un acuerdo en 1989, donde se preveía los honorarios y la creación del Fondo de Desarrollo Local para comunas y corregimientos. Aunque este no se aprobó por un error técnico de parte del Concejo de entonces, explica Romero, dejaron sentadas las bases para el Fondo de Desarrollo.

“Hay gobiernos que han apoyado, pero otros han opacado el proceso de participación ciudadana y por eso estamos en la situación de hoy, a diferencia de otras ciudades que sí han tenido continuidad en estos procesos y por eso han avanzado en materia de resultados en cultura ciudadana, como Medellín o Bogotá”, señaló Bernardo Romero.

También dejó ver que los dirigentes de hoy tienen mayor información, pero reconoce que hace falta unidad.

“Tenemos la formación, pero hace falta unificación de intereses colectivos para trabajar por las comunidades de una manera sólida y efectiva. Ese proceso de unificación depende de la misma dirigencia popular de Cartagena, pues algunos anteponen los bajos intereses, los egos y la trifulca. El asunto es lograr que todos esos derechos se apliquen.

“Por ejemplo, en mi libro Método de innovación comunal, explico que las JAC deben participar decididamente en política a través de acuerdos programáticos y de candidatos propios que les permitan tener presencia en las corporaciones públicas. En cada JAL debería haber representación de las Juntas de Acción Comunal. Si es un movimiento mayoritario en la ciudad, con una numerosa cantidad de afiliados, por qué no tiene presencia política en las corporaciones. Es un movimiento que merece tener esa representación”, concluyó.

Reflexión
“La invitación a los líderes es a reflexionar y trabajar unidos para sacar adelante a la ciudad y actuar ante el reto que es la evolución cultural de la ciudad. Hay que lograr que se dejen comportamientos que perjudican a los demás y nos perjudican a nosotros mismos. Por ejemplo, el abuso con el ruido, con bebidas alcohólicas y demás sustancias. Esto conlleva a problemas en la familia, además de atraso y pobreza. Queremos que este trabajo comunitario sea reconocido por los demás estamentos y que permitan la participación de estos en la toma de decisiones sobre asuntos importantes de la ciudad, al mismo tiempo que se requiere apoyo de otros sectores, como el empresarial e industrial, que pueden apalancar procesos que a la vez les van a servir a ellos y a toda la ciudad”, dijo Bernardo Romero.